COLEGIO INTERAMERICANO DE
DEFENSA
DEPARTAMENTO DE ESTUDIOS
CURSO XXXVIII
MONOGRAFIA
LOS AVANCES Y DESAFIOS PARA LA CONSOLIDACION DE LA DEMOCRACIA EN EL
HEMISFERIO
CORONEL
(FUERZA AEREA) JOSE OMAR ARANGO DAVILA
C O L O M B I A
WASHINGTON, DC., MAYO DE 1999.
RESUMEN
La iniciativa estadounidense de
establecer una alianza interamericana implicaba compromisos con la Democracia
derivados de la lucha contra el nazismo en la Segunda Guerra Mundial.
A medida que caian las dictaduras, la
Democracia ha vuelto al centro de las preocupaciones de la Organización de
Estados Americanos, materializandose primeramente en la reforma de la Carta
Fundamental de la OEA, aprobada en Cartagena de Indias, Colombia, en 1985.
A la par con la promoción y defensa de la Democracia, fue necesario
sugerir líneas de acción para el manejo de los problemas de la actualidad que
afectan a los Estados Americanos tales como la violación de los derechos
humanos, el tráfico, producción y consumo de sustacias psicotrópicas, la
pobreza crítica, el deterioro del medio ambiente, la inseguridad hemisférica
asi como buscar establecer procesos de integración y la desmovilización de los
alzados en armas.
Se consideró apropiado hacer
referencia a los antecedentes históricos sobre el establecimiento de la
Democracia en América proponiéndose
diferentes teorías sobre el desarrollo democrático del continente, las cuales
estan muy relacionadas con la visión de que las democracias se han o no
establecido gracias a procesos internos. Sin embargo, se dice que el auge o la
declinación de esta depende del aumento o disminución del poder de los Estados
Unidos a si como su influencia en determinado Estado, lo que equivale a decir
que el incremento de los regímenes autoritarios sería el producto del
debilitamiento de su influencia y la incapacidad norteamericana de promover la
democracia.
Los países americanos desarrollaron
un largo proceso hasta alcanzar la Democracia plena, pero a diferencia de
Estados Unidos y Canadá en donde los gobiernos han sido estables, en
latinoamérica el sistema sufrió interrupciones en la década de los setenta con
regímenes militares como parte de la política de contención a la expansión de
la ex-URSS.
La revitalización de la Democracia en
América Latina desde comienzos de los 80, coincidió con la crisis económica más
severa y prolongada que haya experimentado el continente desde los años 30. Algunos
analistas políticos sostiene que los gobiernos militares, convencidos de que la
caida de los niveles de vida condenaría a cualquier régimen a la censura
general, decidieron ceder el poder a los civiles.
En un análisis realista a la pregunta
de si existe realmente Democracia en latinoamérica, habría que afirmar que su
práctica en los diferentes Estados difiere bastante de la que en términos
generales se ha definido como tal, pues nuestra llamada Democracia no pasa de
ser un ciclo de elecciones para renovar gobiernos periódicamente.
Hoy, tras el fin de la guerra fria y
ante el auge de la globalización, numerosos dirigentes de América Latina
parecen poner sus esperanzas en la ampliación y consolidación de las
organizaciones interamericanas: el ALCA, que sería la expansión a nivel
continental del modelo establecido por el NAFTA, y en su complemento político,
la OEA, dirigido sobre todo a la promoción, consolidación y defensa de la
Democracia.
El rol del Sistema Interamericano en
la defensa de la Democracia Representativa es "condición indispensable
para la estabilidad, la paz y el desarrollo de la región". El reglamento de la OEA exige ahora que sus
miembros sean países democráticos.
La coincidencia de voluntades de los
dirigentes latinoamericanos sobre la idea democrática converge con un vigorozo
ímpetu democrático que desde la década de los ochenta campea por la región sin
dar señas de agotamiento. En esta materia, por lo menos cinco hechos señalan el
compromiso con la defensa colectiva de la democracia. Se trata de la Acción de
Contadora en Centroamérica, el Protocolo de Cartagena de Indias (1985), el
Compromiso de Santiago de Chile con la Democracia (1991), el Protocolo de
Washington (1992) y las Acciones Colectivas en defensa de la Democracia.
El TIAR, Tratado Interamericano de
Asistencia Recíproca, fue instrumento oportuno para su época y cumplió la doble
finalidad de dotar al sistema interamericano de la consistencia y los
mecanismos de acción que le hacían falta para su adecuado funcionamiento en el
contexto de la naciente organización mundial. Con ello se perfiló un sistema
hemisférico de seguridad que no dependía exclusivamente de la apreciación de
Estados Unidos y que estaba dotado de
un medio eficaz para llevar a la práctica el principio de solidaridad de todos
los pueblos americanos, a través de la definición de criterios e instrumentos
de defensa colectiva.
El hecho de que el TIAR, tal como lo
reconocen los expertos, se hubiese convertido en modelo para otros tratados de
seguridad colectiva en las organizaciones europeas y asiáticas; de que su
principio de defensa colectiva regional hubiese sido adoptado por la Asamblea
General de las Naciones Unidas; y de que hubiese sido aplicado desde 1948 hasta
1975, fecha de su reforma, en quince oportunidades, da buena cuenta del acierto
de su existencia y de la utilidad que representó para las relaciones
internacionales latinoamericanas.
Pero el TIAR entró en crisis con
ocasión de uno de los episodios más insospechados de los que se tenga noticia
en la historia hemisférica: el tratado saltó hecho añicos por el tratamiento
que el sistema Interamericano le dio a la guerra de las Malvinas.
La constitución de un Grupo de
Reflexión por parte de la OEA, profundizó el estudio de los siguientes temas
que en si constituyen las reales y actuales amenazas a los sistemas
democráticos vigentes en el hemisferio: la integración regional; la promoción
de los derechos humanos; el desarrollo integral y la lucha contra la pobreza
extrema; el medio ambiente; el armamentismo; la producción, tráfico y consumo
de estupefacientes; el comercio; la deuda externa; el desarrollo jurídico; la
seguridad hemisférica; las relaciones con la organización mundial y muy
especialmente el fortalecimiento de la democracia.
Finalmente, la gobernabilidad
democrática exige un vasto proceso de politización que lleve a la constitución
de las personas en ciudadanos, a la constitución de una auténtica sociedad
civil, a la incorporación de las organi- zaciones populares en el juego
democrático y al desarrollo del diálogo entre Estado y esa sociedad civil para la elaboración de políticas públicas.
INTRODUCCION
El interés del Sistema
Interamericano por la Democracia no es un fenómeno reciente. Está presente
desde su creación. La iniciativa
estadounidense de establecer una alianza interamericana implicaba compromisos
con la Democracia derivados de la lucha contra el nazismo en la Segunda Guerra
Mundial. Pero en la posguerra, estas preocupaciones quedaron subordinadas a los
problemas planteados por la lucha contra el comunismo y la seguridad
hemisférica. Finalmente, hace ya más de una década y a medida que caían las
dictaduras, la Democracia ha vuelto al centro de las preocupaciones de la
organización. Esta inquietud renovada
tuvo su primera materialización en la reforma de la Carta Fundamental de la
OEA, aprobada en Cartagena, en 1.985.
Sin embargo, tres años
después, en 1.988, cuando la nueva carta entró en vigencia, el contexto
internacional había cambiado casi por completo. Sus directrices no se ajustaban
ya a las nuevas condiciones mundiales y hemisféricas.
A la par con la promoción y defensa de la Democracia, se hace necesario sugerir
lineas de acción para el manejo de los problemas de la actualidad que afectan a
los Estados Americanos tales como la violación de los derechos humanos, el
tráfico, producción y consumo de sustancias psicotrópicas, la pobreza crítica,
el deterioro del medio ambiente, la inseguridad hemisférica asi como buscar
establecer procesos de integración y la desmovilización de los alzados en
armas.
La promoción de la Democracia ha despertado gran interés ya que muchos
de los países del hemisferio Americano han padecido severas dictaduras
militares. Es por esto que la OEA ha comenzado a involucrarse en acciones de
ayuda a la preparación de comicios y a la observación electoral de los países
que lo solicitan. La asamblea general ordinaria realizada en Asunción en Junio
de 1990, le confirió mandato al Secretario General de la organización para que
estableciera una Unidad para la Promoción de la Democracia (UPD).
Más adelante, a solicitud de varios Estados, a la UPD se le concedieron
nuevas funciones de asesoramiento como información, investigación, formación,
educación y apoyo institucional.
El fortalecimiento de los regímenes democráticos en América Latina ha
representado un ciclo de perfeccionamiento y de desarrollo politico y cultural
de los pueblos de la región.
En la estabilidad del régimen democrático está su fortaleza, que
permite modificarla y mejorarla asi como su debilidad, porque las
fuerzas y presiones que actuan dentro y fuera del sistema pueden acarrear su
destrucción, lo que significa que el régimen se encuentra permanentemente
amenazado
El objeto del presente
trabajo será el de acercarnos al entendimiento de nuestras Democracias y muy en
especial a las diferentes "Amenazas" que ellas enfrentan y que de por
si se constituyen en desafios para su consolidación.
Este estudio se divide
en cinco capítulos:
-
Breves
antecedentes históricos sobre el establecimiento de la Democracia.
-
Visión de la
actual situación en el Hemisferio.
- El rol del Sistema Interamericano
en la defensa de la Democracia Representativa.
-
Conflictos y
amenazas que enfrentan las Democracias y sus posibilidades frente a la
actual coyuntura.
-
Desarrollo de la
Sociedad Civil.
CAPITULO I
BREVES
ANTECEDENTES HISTORICOS SOBRE EL ESTABLECIMIENTO DE LA DEMOCRACIA EN AMERICA
Los países de América
han pasado por procesos muy largos de democratización. Desde los Estados Unidos
que en el siglo XVIII establecen una Costitución liberal pero se realiza como
Democracia en plenitud a mediados del siglo XIX, hasta Haití, que habiendo sido
el segundo país independiente del hemisferio, apenas ha vivido unos pocos años libre de anarquias y gobiernos autoritarios.
La influencia de las
ideas liberales y democráticas sobre las repúblicas Latinoamericanas comienzan
a fundamentarse a mediados del siglo pasado en sus Cartas Magnas: La Costitución Mexicana de 1857 con el
sufragio universal para los hombres adultos, asi como la de Panamá en 1904 y la
de Argentina en 1912.
En los Estados Unidos de
América, país modelo de Democracia liberal, no se puede decir que hubo
universalidad del voto sino hasta mediados de este siglo, pues los políticos de
las épocas pasadas consideraban que los ciudadanos ordinarios no tenían el
conocimiento y el dicernimiento necesario para participar en política¹. Tambien se mantuvieron restricciones desde la
colonia que impedían el voto femenino, lo cual solo se logró después de largas
luchas sociales, gracias a la enmienda XIX que permitió el voto de la mujer a
partir de 1920. Canadá por su parte,
mantuvo restricciones por propiedad y
_____________________________
1 Conway, Margarett.
Political Participation in the United States
C.Q. Press. Washington D.C. 1985 pag. 83-84
raciales en algunas provincias hasta finalizada la Segunda Guerra
Mundial ¹. En algunos países de
América Latina se mantuvieron restricciones por lectura y escritura para los
votantes (Brasil, Chile, Costa Rica, Ecuador, Perú) hasta los años sesenta.
Los países
Latinoamericanos han vivido ciclos que van desde regímenes autoritarios hasta
regímenes democráticos. Después de
finalizada la Segunda Guerra Mundial, todos estos países han gozado de períodos
democráticos unos más estables que otros, sin poderse establecer un patrón
común entre ellos en el tiempo.
Teorías del Desarrollo Democrático en América.
La situación política de
América ha llevado a los estudiosos a proponer diferentes teorías sobre el
desarrollo democrático del continente. Por ello encontramos explicaciones
culturales, psicosociales, económicas, políticas y algunas visiones
multicausales.
Estas teorías estan muy
relacionadas con la visión de que las democracias en América se han o no
desarrollado debido a procesos internos. Sin embargo,se dice que el auge o la
declinación de la democracia depende del aumento o desminución del poder de los
Estados Unidos, más que de los procesos internos de cada país Latinoamericano ².
El incremento de los regímenes autoritarios sería el producto del
debilitamiento de su influencia y la incapacidad norteamericana de promover la
democracia.
Muchos estudios se han
enfocado a los diferentes tipos de
democracia tales como las Consolidadas o Estables que son las que
cumplen con todas las caracteristicas de este sistema. Las no Consolidadas o
Vulnerables que se caracterizan por el permanente peligro de su
desaparición. Las Exclusivistas o
Limitadas definidas por la ausencia de participación de las masas o el bajo nivel de
competitividad. Las Parciales que mezclan
_____________________________
1 Therborn, Göran. The
Travail of Latin American Democracy,
1979 pag. 13
2 Huntinton, Samuel. What
Cost Freedom en Harvar International
Review 1993 pag. 17
elementos autoritarios y democráticos. Finalmente las Pseudo-Democracias
que formalmente realizan actos de elección pero que distan mucho de darse en
forma libre y competitiva¹.
Cualquiera que sea la
clasificación que se le de a la Democracia en el continente, aparte de Canadá,
Estados Unidos, Costa Rica, Colombia y Venezuela, ninguna de las otras
democracias han sido consideradas en general estables. Lo anterior se debe a
que Latinoamerica aun no ha alcanzado un nivel de desarrollo socio-económico
tal que le permita gozar de democracias estables ².
En las primeras décadas
del sigloXIX, luego de su independencia, en la mayoria de las repúblicas
Latinoamericanas, tenemos la influencia de las ideas liberales y democráticas
en sus primeras constituciones, pues su proceso emancipador coincidió con el
auge del constitucionalismo occidental,
aunque de tipo exclusivista y segregacionista, pues los ciudadanos debían
cumplir ciertos requisitos económicos, culturales y sociales.
Los grandes modelos
fueron la Constitución Norteamericana de 1787, la Francesa de 1791 y la Española de 1812.
En general estas normas fundamentales no se elaboraron tomando como base
la realidad, idiosincracia y cultura de los países que debían regir, por lo que
fracasaron y fueron reformadas o reemplazadas por otras que siguieron el mismo
destino, a diferencia de lo sucedido en Estados Unidos en donde la Constitución
fue analizada profundamente, con extraordinaria visión, modernizandose con la
inclusión de las enmiendas acordes a la evolución de la humanidad.
La universalidad del
sufragio para los hombres como ya se mencionó, se logra en México en 1857. En
1965 se da real implementación a la enmienda XV que permite el voto de las
poblaciones negras en Estados Unidos, las mismas que fueron
sistematicamente segregadas a partir de
1877, persistiendo esta situación
increiblemente
_____________________________
1 Wesson, Robert.
- Democracy: a World Survey. Prager, N.Y. 1987. Pag, 26
2
Neubauer, Deane.
- Some Conditions of Democracy.
American political Review. 1967,
pag, 16
como un lunar en la democracia Norteamericana con residuos serios aun en
los ochenta.
El movimiento
Latinoamericano para reconocer el derecho de la mujer al voto, se inicia en
Ecuador en 1929 y en ese mismo año lo
pone en ejecución Uruguay; Chile y Costa Rica en 1949 y Paraguay en 1961.
Como se puede observar,
los países Americanos han desarrollado un largo proceso hasta alcanzar la
Democracia plena, pero a diferencia de Estados Unidos y Canadá en donde los
gobiernos Democráticos han sido estables, en Latinoamérica el sistema sufrió
interrupciones en la década de los setenta con regímenes militares como parte
de la política de contención a la expansión de la ex-URSS.
A mediados y finales del
presente siglo, los períodos más largos sin gobiernos elegidos por el pueblo,
fueron Nicaragua (1936-1989), Paraguay (1954-1992), Cuba (desde 1959), Panamá
(1968-1990), Brasil (1964-1985), Chile (1973-1990), Perú (1963-1980). Los países con mayor estabilidad democrática
han sido México, Costa Rica, Colombia, Venezuela. Los últimos en retornar al
régimen constitucional fueron Paraguay, Panamá, Nicaragua, Chile, Guatemala y
Uruguay.