COLEGIO INTERAMERICANO DE DEFENSA

DEPARTAMENTO DE ESTUDIOS

CURSO XXXVIII

 

 

 

MONOGRAFÍA

 

"El Nuevo orden Internacional y el fin de los Estados Nación en el continente Americano"

 

TCRN. de E.M. L. PATRICIO BONILLA R.

ECUADOR

 

 

 

WASHINGTON, DC., MAYO DE 1999.


 

RESUMEN

 

 

El presente trabajo de investigación tiene inicialmente el analisis de cómo se formaron los Estados, partiendo de las Asociaciones de los hombres anterior a la formación de los Estados, posteriormente como evolucionarón las sociedades antiguas como Grecia, Roma, la formacion de los estados imperiales esclavistas. Los Estados en el Renacimiento y en la Reforma, los Estados en los siglos XVII y XVIII, hasta la formacion del Estado Nación. Los Estados estan estructuralmente formados por el territorio, el poder politico y el pueblo y uno de los elementos que algunos tratadistas politicos lo consideran como un atributo del Estado que es la Soberania. Se analiza a la Nación como complemento del estudio, determinandose como un concepto con caracteristicas objetivas y subjetivas.

 

Al terminar el conflicto Este-Oeste, sé creyo que todos los conflictos sé solucionarian por la via pacifica desapareciendo todo tipo de amenazas, producto de la globalización mundial las amenazas se han multiplicado poniendo en riesgo la seguridad de los Estados, no-solo en el ambito externo, sino tambien el interno, surgiendo una interrogante, a quien le corresponde enfrentar las amenazas que afectan a varios estados, a organizaciones supranacionales o al propio Estado.

 

La revolución tecnologica y la información, han permito con mayor facilidad globalizar la economia mundial, actualmente con mayor rapidez se comercia desde cualquier parte del mundo, se invierte en diferentes paises y permite el flujo de capital financiero, lo que ha afectado al Estado Nacion, haciendo que éste pierda su poder de desición, obligandoles a ser flexibles para afrontar los nuevos retos.

 

Por ultimo como otro factor de analisis para determinar la existencia del Estado Nación, se analiza a diferentes futurologos que avisoran las amenazas a la seguridad de los estados en los proximos 20 a 30 años del siglo XXI, en las cuales se determinan la importancia de que los Estados nacionales mantengan a sus fuerzas armadas como instituciones estatales.

 

Las conclusiones que se determinan al finalizar la monografia nos llevan a elaborar un mapa para estructurar como sera al nuevo sistema global  del siglo XXI, en remplazo del nuevo orden mundial actual.      

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

INTRODUCCIÓN

 

Al terminar el siglo XXI la humanidad ha sentido transformaciones que en el siglo anterior eran impredecibles o inimaginables, el mundo vivió dos guerras mundiales y una serie de conflictos que terminaron con la vida de millones de seres humanos, modificando varias veces el mapa, especialmente el europeo; la revolución que se origino en el hemisferio oriental pretendió cambiar al mundo, llevando a un sinnúmero de naciones a una serie de guerras internas, causando odio entre hermanos y grandes matanzas; el desarrollo tecnológico puso al mundo al borde de la extinción con la fusión del átomo, pero, este desarrollo tecnológico también permitió explorar el espacio exterior, desarrollar la genética, la clonación, paralelo a todo esto se depreda el ecosistema. 

 

En el momento actual, es evidente que los avances logrados en la comunicación, en la informática, en el Internet, minimizan el tiempo de difusión de los acontecimientos, lo que ha generado grandes beneficios en todos los ámbitos, es innegable, además, que ha generado entre otras cosas, la cultura de la violencia y la muerte, en conclusión todo tipo de acontecimientos, sean buenos o malos, viajan por el mundo entero en apenas pocos segundos.

 

Este modernismo actual, con todo lo positivo y negativo, nos enfrenta a un mundo interdependiente, bajo una interacción dinámica que afecta a lo económico, lo cultural, lo social, lo tecnológico que tiene el nombre de globalización; lamentablemente, este fenómeno incluye también el pleno auge e internacionalización del delito, del narcotrafico, terrorismo, de la corrupción en todas sus posibles manifestaciones, y otras plagas que son y serán el medio de cultivo de las nuevas grandes amenazas del mundo, como son el fanatismo religioso, la xenofobia, el racismo etc.

 

En igual forma estos grandes avances, analizados anteriormente, rompen lo tradicional de los conceptos, es así que, el Poder nacional de un Estado, ya no solo se lo puede medir desde el punto de vista económico, político, sicosocial y militar, sino que, tienen otro componente vital e insuperable, el tecnológico.

 

Con este corto análisis vemos que el estado nacional parece haber entrado en crisis. La soberanía de los estados, eje de las organizaciones internacionales parece estar en desuso. La capacidad de coacción comienza a supranacionalizarse bajo el liderazgo de la única superpotencia mundial. Pero las contradicciones internas y externas parecen radicalizarse y ponen en duda la validez de la situación actual. Frente a ella renacen todas las particularidades y se levantan nuevamente las banderas raciales, nacionales y religiosas, como queriendo reivindicar valores e instituciones que parecían desaparecidas, los hombres aspiran a rehacer la historia en lucha legitima por alcanzar la esquiva felicidad. En fin, es una época de desconcierto y expectativas que obliga a repensarlo todo, la historia como pasado y la historia que se tiene que escribirse. El estado y las relaciones internas  y externas que los sustentan deberán revisarse también, es posible concluir que, el nuevo milenio globalizado, esconde transformaciones insospechadas.

 

 

        


 

 

CAPITULO I

 

LOS ORIGENES DEL ESTADO

 

 

1.                  Las formas de Asociación de los hombres antes de la formación de los Estados.

 

El hombre indiscutiblemente es un ser social, aislado no podría subsistir ni progresar. Así el contacto con los demás, y la formación de grupos humanos dieron lugar a las especies primitivas que se unieron para defenderse; estos grupos llamados Hordas, estaban vinculados por la necesidad de sobrevivir y se estructuraron por generaciones. La unión de hordas dio lugar a los Gen, un grupo cerrado de parientes consanguíneos por línea femenina, estos a su vez generaron instituciones de orden religioso y social que se diferenciaron de otras tribus, cada una de las cuales poseían un territorio, dialecto e ideas religiosas comunes, estaba gobernadas por un Consejo de Tribus, en el que participaban todo los gen, pues la reunión de gen, formaban las tribus. Mas tarde aparecieron organizaciones permanentes como las Confederaciones de Tribus, sociedades más amplias y complejas, en estas confederaciones, la propiedad era comunitaria y se reforzaban con él vinculo territorial, podríamos entonces corroborar con la afirmación de Engels que las federaciones permanentes serían el primer paso para la formación de naciones, dando paso a la posterior formación de los estados.

 

2.         Evolución de las sociedades antiguas en estados.

 

Muchos autores coinciden en afirmar que antes de la aparición del estado las sociedades se desenvolvían en una "ámbito natural", en la que existió justicia, la solidaridad, la diferenciación en clases o grupos antagónicos, etc. Para otros, por un estado de violencia por lo cual sé hacia necesario la formación de una organización jurídica separada de la sociedad, ubicada por sobre los intereses de los diferentes grupos y capaz de interpretar y realizar el interés común.

 

Como vemos los grupos humanos se ven obligados a reunirse, a formar grupos que les permitan tener apoyo y buscan también protección frente a los demás.

 

Sin embargo Kaplan afirma que el fenómeno político no esta ligado a la existencia del estado, puesto que en las sociedades primitivas se dan acciones tendientes a lograr y garantizar de hecho y de derecho la dirección de los asuntos públicos y la organizaron en  un gobierno de la sociedad, es decir que el estado seria una forma evolucionada de organización, que se da en sociedades que han alcanzado un grado relativamente superior de desarrollo[1].

 

Para Engels, el estado nace como consecuencia de una sociedad  diferenciada y de los conflictos generados por la división social del trabajo, la aprobación privada de los medios de producción, las amenazas externas, etc. Al respecto Engels afirma: "La simple confederación de tribus vecinas fue reemplazada por su fusión en un solo pueblo. De ahí nació un sistema de derecho popular ateniense general que estaba por encima de las costumbres legales de las tribus y del gen."[2]

 

Si analizamos a estos dos escritores, para Kaplan en las primeras manifestaciones de organización social el Estado no existía, para Engels, Grecia tiene ya las características de un Estado al existir un sistema de derecho popular.

 

Los griegos por su parte, son los primeros en sistematizar una concepción política sobre la razón del ser, los fines, funciones y la constitución del estado.

 

En Grecia, encontramos que las "polis", que fueron Estados conformados por una ciudad y varios poblados a su alrededor,  ocuparon casi todas las orillas del Mediterráneo, que se organizaron bajo regímenes de distinta naturaleza, unos como Atenas, con un gobierno democrático y otros como Esparta, bajo administraciones aristocráticas.

 

Si el Estado aparece como resultado de la necesidad de un grupo aparentemente superior, que busca el funcionamiento de la sociedad, podemos afirmar que esta organización aparece aproximadamente cuatro mil años antes de Cristo en Cercano y Mediano Oriente, donde se forman los Estados esclavistas más antiguos: Egipto, Babilonia, India, China y otros, que se caracterizan por la organización de monarquías, cuyo poder se sustenta, en general en ideas religiosas, donde el origen del monarca es considerado de origen divino, proclamado por los grupos dominantes.

 

En estas sociedades el Estado estaba subordinado a un ser divino, el pueblo solamente sirve a ese Dios, las necesidades de este pueblo no son consideradas importantes.

 

Para Platón la organización del estado debe estar regido por la división de poderes. La naturaleza de la sociedad en que vivió, se refleja en la necesidad de la esclavitud. Cree que "en este mundo imperfecto que no esta regido por dioses sino por hombres, lo mas acertado debe ser organizar un estado que haya división de poderes, a la vez que existan normas legales escritas para regular las relaciones humanas"[3]. También Aristóteles defiende la necesidad de la esclavitud. Para este filosofo, el hombre es un ser político por naturaleza y la conformación del estado se debe a esa vocación social de los hombres. El estado es "la forma más perfecta de la vida en común".

 

En este tipo de Estados consideran necesaria la esclavitud, que sirven para el desarrollo de los ciudadanos libres y el Estado, consideran que hay predestinación en los hombres para el cumplimiento de las tareas.

 

3.         Evolución del estado romano y la posterior formación del pensamiento político.

 

Los romanos fueron los primeros en formular la teoría abstracta del Estado. A ellos se debe la teoría de la personalidad jurídica del estado y la existencia de la soberanía como el poder organizador del  derecho. En Roma el Estado-Ciudad evoluciono hacia la conformación del  Estado imperial, esclavista, que logro la dominación de toda la cuenca del mediterráneo. Obviamente los pensadores romanos defendieron la esclavitud como institución básica del Estado.

 

Para los romanos la religión constituía en un asunto de estado; en cambio la doctrina cristiana, al menos inicialmente, separaba el estado temporal del espiritual, con diferentes esferas de acción para cada uno. En las frases de Jesucristo "Dad al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios", se advierte una intención de separar los asuntos espirituales de los temporales. Se modifica esta posición a partir del edicto de Milán en que autoriza el culto cristiano. En efecto, Eusebio, Obispo de Cesárea, (260-337) acepta la coincidencia entre la iglesia y el Estado, de los cuales "Se considera casi un dignatario"[4] . Pese a existir otros pensadores como San Agustín, que considera que existen dos ciudades, la terrena y la celestial, y no participa de la posición de Eusebio, pero tampoco se opone al imperio, resalta simplemente, las diferencias que existen entre las jurisdicciones del Estado y la iglesia. "Solo el Estado de Dios, o sea la iglesia, posee la verdadera la autentica y en ella se realiza la aspiración general de unidad y paz eternas"[5]. Para este filosofo el Estado es una multitud unida por vínculos sociales.

 

En esta época el funcionamiento del Estado se basa en principios filosóficos y jurídicos en donde hay una diferenciación entre el Estado y la iglesia

 

Luego, durante la desintegración del imperio romano, comienzan a formarse relaciones sociales diferentes, basadas en la propiedad feudal de la tierra. A partir de entonces, pueden distinguirse tres periodos en la formación del pensamiento político:

·                   Formación de la sociedad y estados feudales, con predominio de teorías teocráticas que expresan la pretensión de los Papas a alcanzar el dominio mundial.

·                   Periodo de las monarquías representativas de castas y desarrollo de las repúblicas urbanas (XIV-XVI); teorías que traducen el deseo de liberarse del dominio de la iglesia y el acrecentamiento del poder de los monarcas medievales, en contra del fraccionamiento feudal.

·                   El periodo de erección de las Naciones y los estados centralizados. En esta época los pensadores se apartan de la imagen religiosa del mundo[6].

 

Revisemos la concepción del Estado de algunos de los más representativos filósofos y juristas de esos periodos. Santo Tomas de Aquino (1224-1274) considera que el estado tiene fines terrenales y supraterrenales y que su fin es la educación de los hombres para vivir virtuosamente y poder así unirse a Dios. Es función principal del Estado, el poner fin a las herejías. Lógicamente, defienden el origen divido de la autoridad y del Estado. En cambio Marsiglio de Padua (1274-1343) es el primero en defender una teoría del Estado secular; niega el origen divino de la autoridad, la misma que seria una delegación del pueblo en uso de su soberanía; niega que exista un poder espiritual y otro temporal y considera que el Estado debe proveer, inclusive las necesidades espirituales de sus miembros[7].

 

4.         Los Estados en el Renacimiento y la Reforma.

 

El Renacimiento se caracteriza por un significativo desarrollo de la ciencia, la filosofía, las artes y la política; así como una tendencia hacia el individualismo. En esta época destaca como escritor político Maquiavelo (1469-1527) partidario de la secularización del Estado, de la existencia de un estado nacional centralizado, al cual debe subordinarse la religión la misma que tiene un valor de cohesión social y que constituye un instrumento de poder; coloca el interés del Estado por sobre todo interés particular y fundamenta su teoría política en el análisis científico de la historia y la sociedad[8].

 

Otro de los acontecimientos politicos-religiosos de gran importancia constituyen la Reforma, que nos otra cosa que la expresión religiosa de la lucha de la burguesía, cada vez más poderosa, en contra de las limitaciones impuestas por el dogma católico. Su principal representante Martin Lutero(1483-1546) acepta la tutela del Estado sobre la iglesia, pero en el marco de una relativa independencia de ambas instituciones. Calvino (1483-1564) defiende la supremacía del poder espiritual sobre el temporal "Los reyes, los príncipes y los gobernantes son solo el arma mundana de la majestad divina". La iglesia católica no se queda atrás en cuanto al apoyo a los florecientes Estados centralizados. Los jesuitas, fundados por Ignacio de Loyola en 1541, aceptaron el origen estrictamente humano de la autoridad del estado el cual, por esa misma razón constituía una institución secular que se encontraba por debajo de la iglesia[9].

 

Tomas Moro (1478-1535) creador de una república ideal llamada Utopía denuncia la naturaleza del Estado como la organización creada por los grupos económicamente fuertes para explotar a los desposeídos y para servir a sus conveniencias personales. El Estado absolutista que predomina en la época, tiene ideólogos que tratan de explicarlo y justificarlo. Uno de ellos es Bodín (1530-1596) quien se esfuerza en establecer diferencias entre absolutismo y despotismo, asevera que la familia es la base del Estado y este un conjunto de familias. Considera también que el monarca, al encontrarse por encima de los demás elementos del Estado, es capaz de conciliar los intereses antagónicos de los diferentes grupos, logrando una "unidad armónica de elementos opuestos"[10].

 

En esta época, la mayoría de pensadores consideran a la religión sobre el Estado, especialmente la católica. El Estado es considerado como el medio para explotar a los más pobres, el Estado absolutista permite conciliar entre antagonismos como el medio que permite dar soluciones en beneficio de la familia.

 

5.         Los Estados en el siglo XVII y XVIII.

 

Desde el punto de vista económico, en el siglo XVII y comienzos del siglo XVIII, en los Estados nacionales europeos se da un proceso de intensa acumulación del capital, estimulado por medidas proteccionistas y favorecidos por explotación colonial, que enriquece a las coronas metropolitanas. Paralelamente se hace mas fuerte la presencia de una clase burguesa que se expresa ideológicamente a través de la escuela de pensamiento que sustente las teorías del derecho natural individualista.

 

Hugo Grocio (1583-1645) considera que el pueblo es el único soberano pero delega voluntariamente dicha soberanía en personas por las elegidas, considera al Estado como una alianza de hombres formada con el único fin de lograr el bien común y aplicar el derecho.

 

Tomás Hobbes, (1588-1679), por su parte habla del contrato social, de ese acuerdo que debe existir y que es indispensable para que la sociedad viva en comunidad, en el que el hombre de esencia egoísta busque diferentes formas de relaciones sociales.

 

El teorizador de la revolución inglesa de 1688, Locke (1632-1704) explica también el nacimiento del Estado sobre la base de un contrato social: "Habiendo nacido los hombres naturalmente libres, iguales e independientes ninguno puede ser extraído de ese Estado, ni sometido al poder político de otros sin su consentimiento"[11]. El Estado es un instrumento que permite que el hombre viva en paz, seguridad y con respeto hacia los demás.

Desde mediados del siglo XVII se produce en Inglaterra y luego se da en otros países, el fenómeno económico social conocido como la revolución industrial, defendida por Sunkel como una revolución productiva, como una transformación de la capacidad de producir y acumular de la humanidad[12], la misma que da lugar al comercio internacional y a la industrialización dinámica, que obligan a nuevas concepciones juridico-politicas, acordes con las aspiraciones de los nuevos grupos hegemónicos. Voltaire (1694-1778) afirma "El comercio, que ha enriquecido a los ciudadanos en Inglaterra ha contribuido a hacerles libres y esa libertad, a su vez, ha dilatado el comercio tornándose así en la grandeza del Estado"[13].