COLEGIO INTERAMERICANO DE DEFENSA

DEPARTAMENTO DE ESTUDIOS

CURSO XXXVIII

 

 

 

MONOGRAFIA

 

NUEVAS CONCEPCIONES DE SEGURIDAD Y DEFENSA EN EL SISTEMA INTERAMERICANO

 

 

Cnel. (FA) Jorge Enrique Parga Parga

Colombia

 

 

FORT LESLEY J. MCNAIR

WASHINGTON, DC., MAYO DE 1999


 

 

RESUMEN

 

 

 

El propósito de este estudio, ha sido el de identificar lo nuevos conceptos en el área de la seguridad y la defensa que pueden ser estudiados y aplicados en  el contexto del Sistema Interamericano, determinar cuales son sus bases, sus objetivos y las políticas que facilitarían su implementación para lograr en forma coordinada y concertada los objetivos comunes que solo pueden ser alcanzados a través de la integración.

 

Se han tomado como referencia los documentos que han dado viva legal y jurídica a las instituciones creadas para integrar los esfuerzos de Estados Americanos y hacer frente a las amenazas generales que ponen en riesgo la estabilidad y el libre desarrollo de los pueblos dentro de un marco de democracia y respeto por las personas, siendo este ultimo y la satisfacción de sus necesidades el punto de referencia para la implementación de políticas comunes de seguridad social.

 

            Para poder determinar los nuevos conceptos se han analizado los fundamentos de seguridad y defensa desde un punto académico y dando claridad al significado de cada uno de ellos. Se incluye el concepto de “Dilema de estado Débil” de Buzar, el cual puede ser aplicado a alguno de los Estados que conforman el Sistema en su situación actual.

 

            Se hace claridad de los valores y aplicaciones de los conceptos como: Seguridad común, Seguridad Nacional, Seguridad Defensiva, como se aplica lo defensivo de lo ofensivo en un sistema de seguridad,  que es una postura de fuerza continental en el cual se debe establecer en conjunto y no puede ser dejado bajo la responsabilidad de uno de los miembros así tenga una gran  capacidad en  poder de fuerza.

 

            La seguridad colectiva, promovida por Junta Interamericana de Defensa durante los 50 años de guerra fría, no ha logrado la integración de los estados a plenitud, especialmente por la falta de confianza mutua, dejados como herencia después de la independencia de los estados europeos. Hoy después de la caída del sistema socialista han surgido nuevas amenazas que obligan a analizar las raíces del Sistema y darle nueva vida basado en la solución pacifica de las tensiones que por aspectos territoriales existen y en la confianza como punto vital en su estructura.

 

            Se ha analizado la situación del mundo de hoy, así como las diferentes teorías Geoestratégicas de dominio que han sido y pueden ser aplicadas a los países latinoamericanos, de donde surge su seguridad y bajo que conceptos de dominio interacciona lo EEUU con los estados europeos y sus diferentes posiciones de conveniencia frente a su propia seguridad.

 

Se incluye un análisis de la situación estratégica que surge como resultado del nuevo orden mundial, analizando la posición de Japón, Alemania y la Unión Europea frente a la Naciones Unidas y sus políticas enunciadas a través del Consejo de Seguridad en el área de armamento nuclear, químico o biológico, en donde el grupo de los ocho establecieron condiciones de orden general.

 

Frente a la situación de los países desarrollados se ha analizado el concepto de TERCERA OLA  presentado en la obra “Guerra y Antiguerra” de TOFFLER, aplicada en su conjunto a los países latinoamericanos que han sido clasificados como en desarrollo, análisis que permite establecer que cada día algunos estados se alejan mas de la posibilidad de incorporarse al sistema globalizado de mercados y por ende de economías sólidas que basan su poder en la competencia de productos  terminados y servicios.

 

Se hace relación de los conflictos actuales en diferentes regiones del mundo especialmente de aquellos que de una forma u otra podrían influir en la seguridad del continente Americano especialmente por el compromiso adquirido por EEUU en ellos y por que nuestra seguridad es dependiente de muchos factores.

 

Con el fin de establecer las posibilidades de una integración general se han relacionado las tensiones internacionales más significativas han mantenido un clima de desconfianza y de mutuos temores, factores que han impedido la verdadera integración de esfuerzos en el logro de objetivos comunes. Todas estas tensiones tienden a una solución pacifica y rápida, gracias a la labor de Garantes, que como el caso de Perú y Ecuador, dieron solución a un conflicto permanente dando origen a nuevas teorías de conciliación que al ser aplicadas, solucionarían varias de las tensiones actuales.

 

            Se hace una relación de los problemas comunes en América Latina, sus implicaciones en el desarrollo y en el logro de la seguridad social para los grupos marginales o minorías étnicas que dadas las circunstancias internas han tenido que recurrir a las migraciones como única posible solución a su existencia.

 

            Se hace un análisis de la deuda externa como carga resultante de la guerra fría y que obliga a que los países desarrollados determinen políticas de recuperación pos guerra a los estados que participaron en la guerra y que salieron victoriosos, pero hoy, los resultados del triunfo sobre el comunismo han sido aprovechados por algunos y no por todos los que participaron activamente.

 

Teniendo en cuenta las nuevas estructuras del mundo y los cambios radicales en las políticas de los estados para mantener la hegemonía, el control, el dominio de los factores que les permiten llegar a los intereses, ha dejado al descubierto nuevas amenazas que estuvieron escondidas durante 50 años de guerra fría, entre ellas la generadas por la globalización, que conduce al marginamiento de los estados que no están preparados para enfrentarse a esta realidad, en donde el factor económico esta por encima de todos.

 

Se analizan amenazas que afectan en general a la mayoría de los países del Sistema, haciendo énfasis en el narcotrafico, las enfermedades endémicas, la superpoblación y el hambre como resultado de la falta de fuentes de trabajo, así como las migraciones por factores de violencia y falta de seguridad social y la corrupción como la mayor fuente de violencia, inestabilidad política, social y de valores morales.

 

Se ha querido analizar las posibles aplicaciones  de los conceptos de seguridad y defensa en el Sistema Interamericano, destacando las tendencias actuales, como la doctrina tradicional, la defensa para la democracia, relacionando los conceptos de seguridad que son viables de aplicar tales como el respeto a la autodeterminación de los pueblos, la doctrina de seguridad regional, dar continuidad a las recomendaciones de seguridad nacional, fortalecer la seguridad ecológica y crear un sistema de seguridad económica como medida de protección frente a las políticas económicas de los países desarrollados cuando no se atienden de inmediato sus lineamientos.

 

Dentro de las aplicaciones de defensa se relacionan la delimitación de políticas de defensa a nivel regional, sus condiciones para establecerlas y cual seria la participación activa del poder militar en lograr y mantener una verdadera democracia en los estados del sistema.

 

Para terminar se establecen los retos para las democracias de América Latina, relacionando los problemas actuales que se viven en los países que están saliendo de las guerras internas y de aquellos que sin tenerlas se han mantenido en una posición marginal frente al desarrollo socioeconómico de los tiempos modernos.

 

En las conclusiones se  sintetiza la situación actual sus tendencias y los posibles derroteros que le esperan a los Estados Latinoamericanos en un mundo que antes de ser un nuevo orden se presenta como un gran desorden, de pugnas  de poder y de posturas de fuerza para mantener el predominio de regiones y asegurar la hegemonía económica en los mercados libres a nivel mundial.

 

 

 

             

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CAPITULO I

 

 

 

GENERALIDADES

 

 

 

1. Introducción

 

 

            Entre los países miembros de Sistema Interamericano se presenta una gran diferencia de interpretación de los conceptos de Seguridad y Defensa, y en la  percepción de las amenazas actuales. Su origen está en la situación real de los países del SUR y su diferencia con los  países del NORTE, conceptos y percepciones que son en su mayoría divergentes y en otros aspectos más serios, son contradictorios.

 

            Para analizar el valor geopolítico de Latinoamérica, y visualizar las opciones para determinar su Seguridad y Defensa, se deben despejar dos incógnitas: Primero, la importancia de la seguridad general del continente, tomando en consideración la posición e influencia de EEUU y su papel dentro del Sistema Interamericano de Defensa y segundo: la visión tradicional de sus miembros Latinoamericanos, con relación a la importancia que dan a su seguridad individual como a sus aspiraciones para el futuro.

 

            De igual manera, muchos factores inciden en la progresiva superación de la concepción tradicional de Seguridad y Defensa Colectiva Regional. Entre ellos, la caída del muro de Berlín, el  conflicto Perú–Ecuador y su reciente solución por vías diplomáticas,[1] y otros que han generado alteraciones en el peso relativo de los países enfrentados al poder que se está desplazando a través del resurgimiento de Japón y China.

 

            Es importante analizar las Fuerzas Militares en Latinoamérica y ver que, según los parámetros teóricos que se use, han sido calificadas como instrumentos de regímenes oligárquicos, como medios de poder de dictadores, como gestores de gobiernos autoritarios, en todos esos casos como obstáculo y amenazas a la democracia, o también como integradores de la nación, como portadores de la modernidad o como defensores de la democracia frente a la subversión  de origen comunista, lo cual, al desaparecer elimina la principal percepción de amenaza extracontinental que definía su misión principal.

 

            Los procesos de consolidación de las democracias que vive América Latina, han puesto en evidencia los desafíos que la región, en su conjunto, debe enfrentar, no solo para afirmar esta nueva etapa política, sino, para lograr una mayor gravitación en las decisiones políticas globales y lograr una inserción favorable al mundo del siglo XXI.

 

Las democracias de América Latina están siendo afectadas por la debilidad de sus instituciones, agravada por la división interna en los partidos tradicionales,  que en general, antes de lograr soluciones a la dificultad la agrava y retarda. No obstante se esta viviendo un momento de consolidación democrática y se busca una forma armónica de coexistir y que la retórica de acercamiento es apoyada por la opinión publica que busca la paz, la integración y la seguridad.

 

De todas las modificaciones a la estructura mundial, se ha querido analizar aquellas de mayor incidencia en América latina como han sido: La perdida de aplicabilidad del TIAR (Tratado Interamericano de Asistencia Reciproca) caso de la Guerra de las Malvinas en el 82.[2], el desprestigio del sistema socialista como forma de gobierno, la caída del imperio ruso, La abierta discrepancia en la manera de abordar los conflictos sociales, La tensión economía entre los Estados Unidos y América Latina, La pobreza marginal creciente de muchos pueblos, La impagable deuda externa y sus implicaciones, La cada vez más grande  influencia de los delitos afines al  de narcóticos y nuevos gobiernos de origen popular nacionalista que han roto las estructuras de partidos tradicionales en las democracias actuales.

 

Todo esto, ha cambiado sustancialmente la naturaleza de la amenaza y modificado radicalmente el contexto en el cual se definió, originalmente, el Concepto de Seguridad y Defensa para el Sistema Interamericano, lo cual hace imprecisa la definición de las posibles amenazas de tipo militar y por ende imprecisa la planeación de un sistema de defensa  castrense y tradicional.

               

No hay erupciones conflictivas, visibles, salvo en los procesos subversivos que afectan a Colombia[3], Perú [4]y México y la acción del narcotráfico que afecta en una u otra forma a todos los Estados con su gran capacidad de infiltrar los estamentos públicos y privados para lograr los propósitos desestabilizadores.

 

De lo anterior se desprende que el eje actual de la discusión sobre la consolidación de la seguridad democrática de América Latina no es la cuestión militar, sino los problemas de gobernabilidad con que la posibilidad democrática se desplaza del terreno político al campo de las relaciones económicas y sociales, representado en  la capacidad que tiene el Gobierno para satisfacer las demandas de sus ciudadanos, capacidad que refleja la legitimidad, la eficiencia y la efectividad de la democracia.

 

América Latina debe lograr la unidad para enfrentar y participar de la aparición de nuevos centros de acumulación de capitales como el de la periferia asiática, la Unión Europea y la imposición de lo económico sobre lo militar y lo social, lo cual  ha afianzando la nueva teoría de dominio mundial “Quien controla los mercados, tienen el poder económico y con este, el factor dominante en la situación mundial”[5]. Pugna de mercados que vemos cada día más agresivas  a nivel mundial. 

 

En el Capitulo II se ha querido resumir las teorías de seguridad y defensa, sus orígenes, su dependencia de un orden mundial enmarcado en dos potencias antagónicas con implicaciones expansionista, que dieron origen, soporte legítimo al Sistema Interamericano y sus políticas aplicadas en los Estados Americanos.

 

El Capitulo III,  tratara en forma generalizada la problemática actual en el mundo, sus orígenes, sus influencias. De igual manera analizar las tensiones, de orden externo, existentes en los países Latinoamericanos que podrían influir en la seguridad regional, así como los problemas comunes que enmarcan a nuestros países.

 

En el Capitulo IV se identifican las nuevas amenazas que surgen del nuevo orden mundial y especialmente las que se originan en la problemática regional, definiendo sus implicaciones, sus influencias y presentando lineamientos básicos para contrarestarlas en forma concertada y  coordinada entre los Estados.

 

En el Capitulo V, se ha querido presentar una aplicabilidad de los nuevos conceptos, criterios y teorías que deberían ser estudiadas e incluidas en las políticas de Seguridad y Defensa de los Estados que conforman el Sistema Interamericano, se han recopilado documentos que representan el pensamiento de muchos estudiosos de la situación de Latinoamérica, su origen y las posibles soluciones. 

 

La mayor duda, que me queda, está relacionada con el Estado Nación y si éste sobrevivirá al reto que le imponen una serie de actores que hoy compiten con él, en pos de organizar y tener participación activa en las decisiones a nivel doméstico e internacional. Así mismo  definir el rol de los Estados en el nuevo milenio y si la Fuerzas Armadas continuaran con su papel como instrumento de la política exterior para garantizar la soberanía y para lograr el mantenimiento de la paz a nivel regional.

 

Hasta no aplicar la diferencia de los dos grupos de miembros en el Sistema no será posible dar viabilidad a la aplicación de recomendaciones, teniéndose en cuenta que la situación es tan seria que la presión a  favor de la cooperación e integración regional es más fuerte que nunca. “Ningún país de América Latina es lo suficientemente fuerte como para enfrentar solo los problemas de seguridad del presente y del futuro.”[6] Solo queda como único recurso, LA INTEGRACION.

 

 

 

2.      Propósito.

 

El propósito de este estudio es establecer la aplicabilidad de conceptos modernos de Seguridad y Defensa en el Sistema Interamericano, determinar sus bases generales, sus objetivos y sus políticas, para enfrentar las inusuales amenazas resultado del nuevo orden mundial, las que están influyendo cada vez más en el contexto mismo del Sistema Interamericano y en la política exterior de los Estados que lo conforman.
 
Así mismo, relacionar nuevas forma y procedimiento de ación colectiva para el mantenimiento de la paz Continental, que al ser concertados, podrían definir los derroteros progresistas de las naciones que han mantenido durante 50 años estancado su desarrollo y que, de acuerdo a su reacción, podrían caer en una dependencia, casi total, como Nacion-Estado.

 

3.      Alcance.

 

Identificar las amenazas y las debilidades que afectan al Sistema y perturban la paz en el continente, estableciendo sus injerencias, interrelaciones e incidencias actuales y potenciales, que permita la aplicación de los nuevos conceptos, criterios y teorías que deberían ser e incluidos en las políticas de Seguridad y Defensa de los Estados que conforman el Sistema Interamericano.

 

4.      Referencias Básicas.

 

Se han tomado como referencia, documentos que han dado vida legal y jurídica a los  organismos concebidos para integrar y unir los esfuerzos de los Estados Americanos frente a las amenazas generales que impiden el logro de objetivos comunes:

 

a.   “Tratado interamericano de Asistencia Reciproca” (TIAR) suscrito en la conferencia    interamericana para el Mantenimiento de la paz y la Seguridad continental en Río de Janeiro Septiembre de 1947.

b.   “Carta de la Organización de los estados Americanos” suscrita en Bogotá en 1948 y consignadas en los protocolos de Buenos Aires 1967 y Cartagena de Indias 1985.

c.   “Tratado Americano de Soluciones Pacíficas o Pacto de Bogotá” Suscrito en la Novena Conferencia Internacional Americana de 1948.

d.      Resoluciones I, III, XXXIV resultantes de la Cuarta, Octava y Novena Reunión de Consulta de los Ministros de relaciones exteriores realizadas en las décadas del 40, 50 y 60 como respuesta a la inminente necesidad de determinar los aportes y las actitudes de los Estados frente a las amenazas comunes a su seguridad.

 

5.      Vigencia

 

El presente estudio tendrá la misma vigencia de los documentos públicos que han sido tomados como base y que se encuentran identificados y relacionados en el desarrollo del documento.

 

 

CAPITULO II

 

 

FUNDAMENTOS  DE SEGURIDAD Y DEFENSA.

 

 

Es importante precisar dos aspectos que deben ser entendidos en su real significado, ya que derivado de la profusión de su uso, en algunos casos son mal interpretados: Seguridad  y Defensa, que normalmente se consideran sinónimos y se emplean en idéntico sentido.

 

El primero hace referencia a la condición de estar libre de todo daño, peligro o riesgo. El segundo implica la protección ante una agresión determinada, seguridad tiene  un alcance más genérico, refiriéndose a la certeza de que algo no falte, mientras que defensa supone la presencia de una acción hostil, el conservar algo contra un dictamen ajeno.

 

1.      Dilema de Estado Débil.

 

El analista Buzar[7], expresa el dilema de estado Débil como la relación entre, la población y su gobierno, o las instituciones que deben ser percibidas como legítimas, y que tengan  capacidad de defender a esa población ante los riesgos. Si el estado no ha podido crear consenso social y político que le dé legitimidad, puede tender a sustituirla, en su relación con los gobernados, por la coerción para mantener su control.

 

Este concepto fundamenta el dilema de inseguridad, que se identifica cuando un Estado no interpreta un sentimiento  único nacional, sino que en su seno hay un escenario de competencia de diferentes actores con diversos entendimientos sobre seguridad, en el  cual el Estado, lejos de ser percibido como la representación unitaria, deja sin escenario al concepto de defensa.

 

Esta definición identifica la situación de algunos de los miembros del Sistema Interamericano, que cruzan por momentos difíciles para identificar la voluntad de las mayorías y se desgastan políticamente en  discusiones retóricas, en politiquería partidista y lo que es peor se marginan en la veloz carrera del desarrollo del mundo moderno.

 

Parecería que los países Latinoamericanos están divididos en dos campos: Los que no están en posibilidades de controlar su propio destino por aspectos de violencia, gobiernos de democracia débil, economías en crisis, perdida de identidad etc. y los que han superado las crisis de estado y se presentan con claridad a las mesas de negociación para definir conflictos de vecinos, heredados de la tendencia feudal y se adaptan a la nueva estructura de acuerdo al  orden mundial.

 

 

2.      Seguridad Común

 

Este concepto estipula que la seguridad de los Estados es indivisible, es decir, su seguridad  dentro de un grupo o una región esta ligado a la seguridad de los otros en el mismo plano[8]. Este concepto esta claramente definido en la carta de las naciones Unidas en donde se establece que, “Todo Estado tiene legitimo derecho a la  seguridad”, “Las fuerzas Militares no son un instrumento legítimo para resolver las disputas entre los Estados”. La restricción es necesaria en las expresiones de la Política Nacional.

 

Se determina como conclusión que; “ La búsqueda de una superioridad Militar, como un factor de la carrera armamentista, no es una garantía de seguridad y es obviamente incompatible, con la noción de seguridad común”[9].  La reducción del armamento tiene que lograrse con el contexto de la seguridad común, que aseguraría, las condiciones necesarias de confianza y estabilidad.

 

3.      Seguridad  Nacional

 

En su concepción más simple, seguridad significa protección contra amenazas, no solamente en la concepción de un individuo sino la de una comunidad, la cual puede estar amenazada por entes internos  como también por los externos.

 

De esta suerte se le asigna a los Estados la gestión de Seguridad Nacional con la implementación de políticas exteriores, entendiéndose que debe tener instrumentos de fuerza para disuadir o enfrentar las fuentes de amenaza, aplicando las estrategias en  operaciones de defensa, ratificando la afirmación de que “Un Estado  esta seguro cuando su Gobierno tiene suficiente poder y capacidad para impedir el ataque de otro Estado a sus intereses legítimos y cuando es capaz, si fuera necesario, de mantenerlos a través de la guerra”,  incorporando el concepto de Defensa como el paso siguiente a la Seguridad.

 

Aplicando el paradigma de Clusewitz, en donde se entiende que “la guerra es la proyección de la política”, el Estado busca alcanzar objetivos externos a través de su política externa y si no es suficiente, lo debe lograr con el uso  de su fuerza Armada.

 

En general el termino “SEGURIDAD NACIONAL” ha presentado dos visiones, una amplia y otra reducida. La visión reducida se refiere a proceso que involucra principalmente a las Fuerzas Armadas y a las autoridades de gobierno en la prevención de la violencia que proviene del interior del país. Se aprecia que este es un enfoque estrecho, por lo tanto la seguridad de un Estado no puede circunscribirse a la acción de determinados grupos que intenten socavar el Estado desde su interior.

 

La visión amplia conceptúa que la seguridad, por estar en el ámbito nacional, concierne e incluye a toda la variedad de condiciones relacionadas en el bienestar de la ciudadanía  en aspectos como el confort, la prosperidad económica, la libre expresión de su pensamiento y de empresas, últimamente aspectos ecológicos y todo lo que tiende a afectar esa condición de bienestar en una forma tal que altere su normal desarrollo.

 

La seguridad nacional tiende a evitar la concreción de amenazas provenientes de cualquier frente, otorgando las condiciones necesarias para el normal desarrollo de la ciudadanía y por ende, de la acción soberana de Estado-Nacion, sin llegar a militarizar[10] la sociedad entera.

 

 Se determina entonces que la seguridad nacional no es un fin, si no una condición a lograr, una situación que permite el normal desarrollo de la actividad ciudadana[11], por lo tanto es responsabilidad de todos los integrantes de una sociedad que tienen algún grado de participación, no se puede identificar la seguridad nacional con un sector u organismo determinado.

 

La guerra es un fenómeno que afecta a todos los miembros de una sociedad por igual, la defensa se percibe como una acción colectiva de parte de sus integrantes, en esto se fundamenta el carácter de “Nacional” y se debe descartar la idea de un sector del Estado, llamado Ministerio de Defensa como es la creencia más o menos generalizada, porque hace parte del consejo de seguridad Nacional.

 

4.      Seguridad Defensiva.

 

Las nuevas posturas de conveniencia expresada por Rusia a través de su presidente, en 1986, hizo publica su orden de cambiar la doctrina militar hacia una “Defensa Defensiva”, juntamente por el mejoramiento de las relaciones Este-Oeste, promoviendo las ideas de que se podría fortalecer la seguridad internacional a nivel global, regional, bilateral, dando una orientación a la postura militar hacia la defensiva.

 

El objetivo de la seguridad defensiva es lograr una condición de paz y seguridad en el mundo de acuerdo con los propósitos principales de la Carta de ONU y se basa en  la creación de las condiciones políticas y militares necesarias para eliminar las amenazas a la paz y seguridad internacional, a través de las relaciones entre los Estados de tal manera que cada uno se sienta seguro frente a las posibles amenazas militares externas.

 

La seguridad defensiva comprende tanto los elementos políticos como los militares con el fin de asegurar una defensa efectiva, que no significa una amenaza para otro Estado, dependiendo, en la practica, de la situación de seguridad  que prevalezca en la región particular y de las percepciones sobre este aspecto de los Estados vinculados.

 

Es importante destacar que el logro de una seguridad defensiva, requiere en cada caso una actitud específica. El principio orientador es que un Estado alcanza la seguridad defendiendo sus propios intereses  en una manera que no reduzca la seguridad de los otros. Para este fin, se deben tomar medidas militares y políticas practicas que reflejen el compromiso de adopción de la Seguridad Defensiva.

 

Uno de los impedimentos para adoptar este sistema es la presencia de conflictos de intereses, por lo tanto es prerrequicito que los Estados definan sus políticas de relaciones derimiendo o limitando el punto de choque de esos interese comunes. Todo enmarcado en el derecho internacional.

 

Para promover la Seguridad defensiva es necesario reducir las características ofensivas en cada uno de los elementos de la “Postura Militar de Fuerza”, favoreciendo la acción, con la reducción en la capacidad de invasión y fortaleciendo las operaciones defensivas a gran escala, basadas en un alto poder de fuego, movilidad, alcance, versatilidad, alta precisión, factores  que identifican la Fuerza Aérea en sus operaciones de “Defensa en Profundidad”[12] y que dan a todo Estado su confianza Estratégica.

 

5.  Lo Defensivo de lo Ofensivo.

 

El mantenimiento de las Fuerzas Armadas en el mundo moderno es legitimado por el derecho a la autodefensa colectiva o individual de los Pueblos.  Los gobiernos estructuran sus Ejércitos, establecen sistemas de armas, acuerdan alianzas con piases vecinos, preparan anímicamente a su pueblo, establecen planes de emergencia en todos los niveles etc. todo bajo el concepto de Defensa.

 

 Sin embargo, mientras dos Estados, posiblemente adversarios, justifiquen sus propios preparativos militares en términos defensivos, se pueden identificar las acciones del contrario como acciones para la ofensiva. De acuerdo a sus intereses, cada uno identificará su postura y su actividad militar como ofensivas o defensivas en lo profundo de su naturaleza estratégica. Las discusiones académicas y operacionales han llegado a identificar una estrecha relación entre las acciones defensivas y las ofensivas, identificando lo defensivo como un objetivo y lo ofensivo como una estrategia dentro de las operaciones militares.

 

La “Conferencia Mundial del Desarme”[13], tuvo como objetivo particular buscar el desarme colectivo de “Ciertas armas cuya posesión o uso estaría absolutamente prohibido a todos los estados o sería internacionalizado mediante una convención general”  las tres comisiones que analizaron los armamentos de aire, mar y tierra no se pusieron de acuerdo, básicamente por la dificultad de definir el contexto en el armamento que podrían ser usadas, si es para la defensa o para el ataque.

 

6.      Postura de Fuerza Continental

 

En su concepto estratégico la “Postura de fuerza” establece el cómo debería organizarse, desplegarse, equiparse las Fuerzas Armadas en su conjunto. Su orientación defensiva y condiciones técnicas de la estrategia, deberían establecerse en su conjunto y no necesariamente en la capacidad individual de uno de los miembros del componente.

 

Las dificultades para diferenciar la postura ofensiva de una postura defensiva en un campo, son difíciles de identificar a niveles de División u organización menor, las armas que se utilizan son similares para las dos posturas, presentándose una dificultad aun mayor, ya que en  las fuerzas navales[14] debido a su gran diferencia con las fuerzas de tierra, el medio puede ser utilizados indistintamente, es decir para asegurar el acceso y el movimiento propio como para negárselo a otros.

 

7. Seguridad Colectiva.

 

La Junta Interamericana de Defensa cumplió 51 años como organismo Internal. Ha sido testigo de los cambios producto de la guerra fría, los flagelos de la guerra de guerrillas y la problemática socioeconómico. Ha visto transitar por alguno de los  Miembros regímenes democráticos, militares o autoritarios, todos ellos convencidos de poder lograr la felicidad ciudadana manteniendo un objetivo común “El bienestar de los pueblos”.

 

Hoy a pesar de que se están superando las desconfianzas mutuas que con aversiones y revanchismo, a nada bueno conducían, nacen grandes dudas en la posibilidad de lograr ese objetivo social, en especial, las que hacen pensar que existen fuerzas que estimulan desde afuera para que los pueblos hermanos y vecinos no se entiendan, que nazcan nuevas desconfianzas, temores y rencores.[15]

 

8.      Política de Defensa  como Política de Estado

 

Hablar de Política de Defensa es el resultado de los tiempos en que hemos vivido. La unión de estos dos términos parecía innecesario hace algunos años, se conocían la inter-relación existente entre la política y la estrategia de acuerdo a los pensadores mas frecuentemente citados, Clausewitz, Liddell Hart y Beaufré, se entendía que eran dos universos paralelos e independientes: La Política en relación con la ciudadanía y la Defensa, materia propia de los militares, analizar ambos conceptos en conjunto se ubicaba mas allá de cualquier esfuerzo académico y se estimaba un tema conflictivo.

La caída del Muro de Berlín, el 9 NOV-89, dejo paso a un nuevo cuadro mundial de desafíos y oportunidades, cuyo enfrentamiento sería posible con soluciones propias, creativas y en especial nacionales, incluyendo el pensamiento militar, que determinaron la necesidad y conveniencia de expresar su forma de autodefensa, la manera en que la sociedad en conjunto, sin distinción de diferencias internas, entendía su interactuar en la comunidad de defensa internacional.

 

La defensa de una Nación no se puede delegar o entregar a elementos ajenos al propio Estado-Nación. En otras palabras no se puede depender de otro estado o Sistema colectivo para la defensa de una Nación, podrán existir alianzas o coaliciones, pero esas duran mientras duran los intereses de los aliados[16] y por otra parte se ponen en ejecución cuando se vean afectados los intereses de los Sistemas, lo que por lo regular no corresponde a los objetivos particulares  de sus integrantes.

 

Se ha clarificado que Política de Gobierno es la idea, concepción o plan de acción de un gobierno para abordar un tema determinado, se encuentra presente el elemento sectorial, una inspiración partidaria del grupo o tendencia que rige los destinos del país y que Política de Estado se refiere a la idea, concepción o actitud que ha tomado el Estado en forma tradicional y por varios Gobiernos a un tema especifico a través del tiempo. Así se podrá entender que la política de defensa tiene más de política de estado que de política de gobierno, es más, debe trascender a los Gobiernos de turno.

 

La política de defensa debe constituir una constante en la vida nacional, pero debe permanecer flexible para evolucionar y adaptarse al rápido ritmo de los cambios del mundo actual, lo que implica cambios en las políticas de un estado en un momento determinado y ante una situación permanente o transitoria definida como la amenaza a su estabilidad, marcando las directrices fundamentales de orden económico, social, político y militar de los diferentes sectores nacionales.

 

9.      Política Militar

 

De la política de defensa se desprende la política militar como parte de ese contexto general de defensa nacional, esta ultima se relaciona directamente en su acción a las políticas de gobierno, ya que se puede definir como aquellas actividades, planes, programas que el gobierno asigna particularmente a sus fuerzas Armadas[17] en su periodo. La Política Militar es otro concepto vinculado a la defensa, no es un sinónimo de política de defensa, sino que es parte de ella y esta relacionado directamente con el rol de las FFMM. La política militar es una expresión de la voluntad del Gobierno y corresponden a los lineamientos generales de su comportamiento en situaciones de paz y como deben relacionarse y coordinar con los otros entes del estado en función de lograr los objetivos definidos en un periodo de gobierno o en una situación de amenaza.

CAPITULO III
 
 
ANALISIS DE LA SITUACIÓN MUNDIAL

 

 

1.   El Mundo de Hoy

 

A menos que las tendencias de las dos ultimas décadas se alteren, la situación político-estrategica a nivel mundial resulta propicia para el desarrollo de una alternativa de seguridad regional. En temimos generales, el contexto internacional, a ese nivel, se presenta de una manera muy particular.

 

En la actualidad se experimentan una serie de cambios graduales pero profundos en todas las estructuras, alejando el concepto del poder basado en el tamaño y capacidad militar, pero, concentrando, más que en toda la historia moderna, el poder a través del poder económico dado por el control de los mercados, (EEUU,  China Popular, Japón y la Unión Europea) sin que se visualice a corto plazo la posibilidad de un nuevo Estado o grupo  de Estados que acapare tanto poder para igualar a los relacionados.

 

Los grandes indicadores macroeconomicos y los adelantos tecnológicos demuestran que estamos en presencia de un gradual y sostenido fortalecimiento del poder  y la concentración hegemónica en EEUU como líder impositivo en los destinos de los demás Estados, con el poder militar más grande, mas organizado, con un dispositivo global y con la firme convicción de aplicarlo en donde se vean afectados sus intereses.

 

A partir de la caída del muro de Berlín, el Sistema Internacional ha adquirido un nivel de competitividad y conflictividad mayor a los experimentados durante los 50 anos de Guerra Fría. A la vez,  podemos visualizar un periodo de transición en el cual las dudas y las incertidumbres son las notas salientes que inauguran un lapso pleno  de acontecimientos novedosos.

 

Las tensiones de algunos estados por mantener o al menos demostrar su poder nuclear hace pensar que las pautas, que los esquemas de poder destructor como teoría de dominio no han caído en la totalidad de la obsolescencia[18].

 

Estados con un alto poder económico, tecnológico y militar no dejan pasar la oportunidad para demostrar su capacidad, con acciones que dejan de ser disuasivas y se convierten en represivas frente a la lucha por sus objetivos particulares y en algunos casos bajo el contexto de determinación internacional y de bienestar general[19].

 

Se puede afirmar sin ninguna duda, que el factor común en el mundo actual es la alineación de los Estados desarrollados y su carrera por serlo cada día más y los países en desarrollo que su evolución se aleja en el tiempo, con un futuro incierto marcado por la pobreza y la incapacidad de resolver sus problemas socioculturales internos.

 

Parecería utópico pensar que los adelantos tecnológicos en el área de las comunicaciones y los transportes, la apertura comercial de fronteras y la competitividad en los mercados  ha superado la limitación  del Estado-Nacion presentándose la alta posibilidad de llegar a una “Aldea global” en donde todos los habitantes de este planeta compartirán las decisiones particulares de las Naciones, desapareciendo el concepto actual de Estado Soberano culturalmente diferente, pero manteniendo su identificación relativa,  llegando a un proceso de fragmentación