COLEGIO INTERAMERICANO DE DEFENSA

DEPARTAMENTO DE ESTUDIOS

CURSO XXXVIII

 

 

 

MONOGRAFIA

 

INFLUENCIA DE LA ONU EN EL PROCESO DE LA PAZ EN GUATEMALA E INCIDENCIAS EN EL SISTEMA INTERAMERICANO

 

 

 

 

 

 

AUTOR:

CORONEL ROMMEL C. SANTAMARIA MARTINEZ

VENEZUELA

 

FORT LESLEY J. McNAIR – WASHINGTON, D.C.

 

MAYO 1999

 

 

 

 

Resumen

 

 

         El presente trabajo de investigación se realiza como requisito para la obtención del Diploma del Curso Superior de Defensa Continental, y esta enfocado en estudiar la participación de la Organización de las Naciones Unidas en el proceso de paz en Guatemala y sus incidencias en el Sistema Interamericano.

 

         Los procesos de paz en Centroamérica, nacen como una necesidad  de las sociedades de vivir en paz dando salida a la solución de los innumerables problemas que agobian a esos países, entre ellos el caso de Guatemala que durante 36 años  se vivieron momentos  de sufrimiento y atraso en un conflicto armado que produjo mas de 150.00 muertos y millares de desaparecidos, aun continúan heridas sin sanar, pero gracias a la voluntad de los diferentes sectores de la sociedad guatemalteca se ha podido  llegar a un acuerdo de paz firme y duradera, firmada por sus principales actores el día 29 de diciembre de 1996.

 

         Son muchos los países que colaboraron con verdadera vocación de servicio para que Guatemala se enrrumbe por un camino de desarrollo dado su potencial agrícola, turístico y de pueblo trabajador. Entre los países  que prestaron su apoyo incondicional se encuentran; México, Colombia, Venezuela, Estados Unidos, algunos formaron lo que se llamo el Grupo de Amigos, que sirvieron de plataforma para el dialogo y la negociación

 

         Fueron muchos años de lucha y de intensa búsqueda de acuerdos para llegar al convencimiento que lo mas conveniente a la patria, era de que cada actor cediera parte de su terreno para iniciar las reformas debidas que le dieran estabilidad política a la nueva era. Es allí  donde se busca la participación  de la Organización de las Naciones Unidas, para velar por el cumplimiento del Acuerdo de los Derechos Humanos y después para la verificación de todos los acuerdos firmados mediante un cronograma realizado para tal fin ,es así como surge MINUGUA, como instrumento de la ONU para el cumplimiento del objetivo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

INTRODUCCION

 

 

 

 A raíz de los procesos  de cambio que sucedieron en el mundo, tales como:  el desmembramiento de la Unión Soviética y la caída del Muro de Berlín, cuyas consecuencias se vieron reflejadas en muchos países del Hemisferio Occidental, iniciándose procesos de paz, principalmente en aquellos donde han prevalecido los conflictos de carácter interno, originados por las desigualdades y las condiciones de atraso que  sucedieron durante   lo que algunos autores han llamado la segunda guerra fría, han impedido lograr avances hacia el bienestar y el desarrollo sostenido. Tal es el caso de algunos países de Centroamérica que desde la década de los 80, han sufrido largas e intensas guerras  que los han mantenido en una situación subdesarrollo. Este mundo actual de  la globalización y regionalización en la búsqueda permanente de soluciones políticas que coadyuven a satisfacer las necesidades primarias de los pueblos, ha hecho madurar a muchos de ellos en cuanto a conseguir instrumentos que sirvan para lograr la paz tan anhelada. Es preciso mencionar la acción solidaria  de la ONU en estos procesos tan complicados, donde la voluntad de las partes involucradas se hacen indispensable.

 

          La Organización de las Naciones Unidas, a través de la Asamblea General  ha venido examinando la situación  Centroamericana desde 1983, con el objeto de propiciar soluciones pacíficas a los conflictos en esos países, como ha sido el caso de Guatemala, que nos incumbe en esta oportunidad.   En el año de 1987, los Presidentes de Costa Rica, el Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua se comprometieron a iniciar procesos de democratización y diálogo nacional  en sus países, ceses de fuego en los casos de confrontaciones armadas y promover elecciones libres y limpias.

 

En el desarrollo del trabajo se estudiará la reseña histórica, orígen del proceso de paz en Guatemala, definiciones y conceptos, marco legal, para el  cabal entendimiento de los inicios de la paz en ese país.

 

En la Monografía también se  analizará la participación de las Naciones Unidas, a través de la organización  Minugua, en el proceso de Paz de Guatemala, se estudiarán  las operaciones de mantenimiento de paz, su evolución, la aplicación de nuevas doctrinas y procedimientos en esta nueva situación.

 

De igual manera se hará mención a los acuerdos firmados para lograr la paz firme y duradera, la verificación por parte de la  ONU para su cumplimiento, los protagonistas que  intervinieron en el proceso e incidencias en el Sistema Interamericano, y del mismo modo a  las entidades bancarias que a través de la ONU coordinaron las actividades para  el apoyo de la recuperación  de Guatemala; asimismo se expondrá las situación actual imperante en ese país.

 

Considerando de suma importancia las opiniones de los altos dirigentes de nuestros países, se debe tomar en cuenta lo dicho por el Presidente Rafael Caldera, quien calificó la firma de la paz en Guatemala como: “Un acto de importancia significativa no sólo para el noble pueblo Guatemalteco, sino para todos los pueblos de América Latina porque es un  mensaje de paz escrito sobre mucha sangre derramada y sobre el odio superado en un esfuerzo de reconciliación. Hoy es un día grande para la paz en el mundo”. Por su parte el Presidente Alvaro Arzú, afirmó: “Es claro que el perdón no es olvido. Necesitamos de la plenitud de nuestra memoria histórica”. Y del mismo modo Ricardo Ramírez de León, alias Comandante Rolando Morán (URNG), dijo: “Este es el día de mayor transcendencia en la historia de Guatemala en los últimos 50 años”.

 

Las conclusiones de la monografía estarán enfocadas  a la importancia que  ha adquirido la Organización de las Naciones Unidas en los diferentes procesos de paz en Centroamérica,  y sus repercusiones en el fomento del desarrollo  socioeconómico de estos pueblos, especialmente en Guatemala y asimismo lo que ha significado para esta nación el fin de esta guerra.

 

 

        

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CAPITULO I

 

 

 ANTECEDENTES HISTORICOS DEL  PROCESO DE PAZ EN GUATEMALA

 

Orígenes

 

  El tema de  los procesos de paz es muy interesante, siendo uno de  los capítulos de la historia que con  afán han revisado algunos líderes mundiales, con el objetivo de hallar los procedimientos para el logro de la paz y minimizar los conflictos armados, que desde hace muchos años han obstruido el desarrollo social de los países de Centroamérica, más aún en países azotados por la injusticia social e influenciados por países ­ del hemisferio occidental, de acuerdo a sus intereses, como es el caso de los Estados Unidos.

 

En esta oportunidad nos referimos al caso de Guatemala, país en el cual la firma de la paz se materializó el 29 de Diciembre de 1996. Es conveniente hacer una reseña histórica de este país Centroamericano, cuyos habitantes han anhelado durante años el logro de la paz. Su origen se  remonta a la civilización Maya, la cual se levantó en regiones montañosas muchos años antes de Cristo, y logró un desarrollo en la construcción de  ciudades impresionantes que fueron ubicadas en Tikal, Uaxactun, Quirigua, Mirador y muchos otros sitios, en diversos ceremoniales religiosos. Poco tiempo después bajarían de las montañas a realizar sus obras arquitectónicas. El lugar teniente Pedro Alvarado  invade a Guatemala, en el año de 1524,  iniciándose el periodo colonial con la presencia de conquistadores españoles, quienes observaron que era un país que se mantenía de la siembra de cacao y otros productos, los cuales  no apetecían  a sus exigencias.

 

La provincia de Guatemala en el año 1773, fue desbastada por  intensos terremotos que obligaron a desplazar la capital del reino español, llamada Santiago de Guatemala, a otras regiones. Después de reprimir el gobierno español a varios intentos de independencia desde el año 1811  hasta 1818,  y sin grandes traumas, Guatemala logra la  independencia de España, sin guerras, a diferencia de las  que azotaron al  resto de otros países de América Latina.

 

Para el año 1823, una convención declaró a Centroamérica independiente, formándose las Provincias Unidas de Centroamérica, una confederación que incluía: Guatemala, El Salvador, Honduras, Costa Rica y Nicaragua; pero en el año de 1829 fuerzas liberales comandas por Francisco Morazan, General Hondureño, tomaron la ciudad de Guatemala, encargándose éste del poder desde el año de 1830 al año de 1840, proclamando reformas liberales,  moviendo la capital de Guatemala a San Salvador, pues era un soñador de la unión centroamericana.

 

Surge luego Rafael Carrera, quien había luchado en la guerra civil, (1827-1829)  derrocando al presidente Morazan. Este era un gobernante conservador y bajo esta regla Guatemala se declaró una República soberana formalmente en 1847. Luego se lleva a cabo la revolución  de 1871 encabezada por Miguel García Granados y Justo Rufino Barrios; Granados sirvió brevemente como presidente.  Barrios alcanzó el gobierno en  el año de 1873, hasta 1885. Este  impulsó el crecimiento económico, animando a la inversión extranjera y expandiendo  la industria del café. Los sucesores de Barrios continuaron con esta política hasta el año 1898.

 

Otro de los liberales, Manuel Estrada Cabrera, ya como presidente permaneció en el poder por el lapso de 22 años. Su gobierno se caracterizó por la expansión de la economía en la exportación; sin embargo se notaron síntomas de  corrupción y  represión política, pues éste construyó una fortuna con los fondos públicos de la nación. Los Generales José M. Orellana (1921-1926) y Lázaro Chacón, gobernaron durante esa época a Guatemala, donde se abrió un poco el  disfrute hacia la  libertad política, así como se impulsó el crecimiento de la economía; sin embargo vieron minimizados sus esfuerzos por la  élite que dominaba el comercio del café, con el apoyo del Ejército y temieron  una revolución similar a la mexicana, y de la misma forma reprimieron varios movimientos políticos radicales.

 

La gran depresión económica mundial de los años 30 se vio reflejada  en este país, reduciendo sus exportaciones de café y bananeras en medio del empeoramiento de las condiciones sociales y económicas; lo cual estuvo acompañado por la llegada a la presidencia de otro General liberal, Jorge Ubico Castañeda, quien asume la presidencia el año 1931, y permaneció en el poder hasta el año 1944. Castañeda mantuvo buenas relaciones con Estados Unidos reconociendo que por la posición geográfica de su país era conveniente apoyar a ese país.

A la caída de Ubico, Guatemala vivió una época de cambios dramáticos en lo social, económico y político, comúnmente llamada la Revolución Guatemalteca  o “Diez Años de Primavera”. Proveniente del destierro en Argentina emerge Juan José Arévalo, quien promueve la creación de una nueva constitución que se adoptó en el año 1945, y proclama una revolución social- democrática; bajo esta constitución el gobierno prestó más atención a la clase baja y comenzaron a tomar medidas y a restringir muchos privilegios de la clase élite y a los capitalistas extranjeros. La constitución le dió a los     guatemaltecos un sistema político que además incluía el derecho para votar a las mujeres, también se dio apertura a la libertad de prensa y permitió la unión de las clases trabajadoras y la organización de partidos políticos.

 

José Arévalo, fue un presidente anti- comunista, pero se inclinaba a lo que se llamaba el socialismo espiritual, un sentido de cooperación y bienestar común, asimismo estableció un sistema de seguridad social y un código para proteger los derechos de los trabajadores. El crecimiento de organizaciones obreras- urbanas y la participación popular en la política, impulsó las reformas en el cuidado de la salud y la educación, promovió la nueva industria y la agricultura. Con esto Guatemala se vuelve miembro de las Naciones Unidas en 1945, desde su misma creación y también de la Organización de Estados Americanos en 1948. El gobierno de Arévalo se hizo popular por la cantidad de reformas emprendidas durante su gobierno; sin embargo siempre la clase élite lo confrontó e inclusive hubo intentos por parte del ejercito para derrocarlo. La United Fruit, una empresa poderosa en Guatemala, también se opuso a su política animando al gobierno de los Estados Unidos para que creyeran que se estabán inclinando hacia la izquierda, y en esos momentos estaba en pleno auge la Guerra Fría  y el sentimiento anti –comunista era intenso.

 

En el año 1951 Jacobo Arbenz Guzmán, quien había colaborado en la revolución de 1944, se hizo presente después de recibir el poder de manos de Arévalo,  quien tuvo éxito como presidente y estableció la ley de la reforma de la tierra en el año 1952, considerado por la mayoría como un  acto revolucionario. Ello conllevó a la compañía  United Fruit a iniciar una campaña contra la revolución guatemalteca, junto con los Estados Unidos, que en esos momentos se encontraba empeñado en una misión en Corea,  se inició una guerra contra la expansión del comunismo en Europa y Asia, y es así como  comenzaron a llegar a Guatemala armas de Europa.

Estados Unidos desarrolló un plan para derrocar a Arbenz con la ayuda de Nicaragua y Honduras, con la integración de un grupo de desterrados guatemaltecos, entrenados por la CIA, y funcionarios de la infantería de marina al mando del coronel Castillo Armas. El grupo invade a Guatemala el 18 de junio con propaganda al pueblo donde se le informa que venía acercándose una fuerza invasora muy grande, y cuando el ejército se niega a resistir a los invasores, Arbenz se resigna y entrega el poder y se implanta una junta militar encabezada por Castillo.

 

Comienza otra etapa en Guatemala dominada por funcionarios militares desde 1954 al año 1985. Muchas de las reformas iniciadas fueron paralizadas; se reprimió la actividad política con ayudas económicas del gobierno y un gran apoyo del ejército, y éste último se volvió una clase elitesca, muy poderosa en la sociedad. Es un período anti-comunista; prevalece la corrupción en algunos funcionarios del gobierno y no se buscó la manera de pacificar mediante la acción de un cambio político y social.

 

Comienza la violencia en Guatemala, cuando el 26 de Julio de 1957 fue asesinado el  Coronel Castillo Armas, y después de un período de inestabilidad la junta militar encargada convocó a elecciones, saliendo electo el conservador Miguel Ydigoras. En el año de 1960, en el mes de Noviembre el gobierno enfrentó una rebelión estimulada por muchos de los movimientos revolucionarios que fueron apoyados por Fidel Castro después que tomó el poder en Cuba. Los rebeldes guatemaltecos que desde el año 1944; intentaban instaurar  reformas progresivas en la sociedad, fueron derrotados por el ejército y algunos escaparon hacia las montañas,  se organizaron formando lo que después se llamaron las Fuerzas Armadas Rebeldes (LEJOS) dando comienzos de esta manera a la larga Guerra Civil  contra el gobierno guatemalteco.

 

El gobierno de Ydigoras bajo la influencia de Estados Unidos aceptó los refugiados anti castristas con el fin de entrenarlos y realizar la fallida invasión de Bahía de Cochinos. A raíz de estos acontecimientos surgieron ciertas inquietudes en el ejército e Ydigoras fue derrocado en el año 1963, quedando a cargo de la presidencia el General Enrique Peralta Azurdia hasta el año 1966. Durante su gobierno se incrementaron las actividades terroristas y la guerrilla incrementó su ataque al gobierno.[1]

 

Desde el año 1966 al año 1970, nuevamente un civil se encarga del gobierno el reformista Julio Cesar Méndez Montenegro quien ganó mediante elecciones, sin embargo el gobierno militar antes de recibir la presidencia le permitió asumir sólo si aceptaba respetar la actividad del ejército en combatir la guerrilla en secreto.

 

En el año 1970, de nuevo las fuerzas militares controlaron la presidencia a cargo de los Generales Carlos Aralla Osorio (1970-1974)  Laugerud García (1974-1978) y Fernando Romeo Lucas García (1978-1982). Durante sus administraciones se intensificó la guerra civil con grandes síntomas de violencia  muriendo miles de personas. Para el año de 1979 se produce la caída de la dictadura de Somoza y la toma del poder por parte del Frente Sandinista de Liberación Nacional, formándose una constante tensión en la región bajo la influencia ideológica y militar de las super potencias aún enfrentadas dentro del marco de la Guerra Fría , intensificándose aún más el conflicto en Centroamérica principalmente en Guatemala donde ya se habían cobrado más de cien mil víctimas.

 

Estos acontecimientos agravaron la inestabilidad interna, y el 7 de Febrero de 1982 nace la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca de la unión de cuatro organismos políticos militares: el Ejercito Guerrillero de los Pobres (EGP), las Fuerzas Armadas Rebeldes (FAR), la Organización de Pueblo en Armas (ORPA), y el Partido Guatemalteco de Trabajo, que se propuso de modo general desarrollar la guerra popular revolucionaria con el fin de tomar el poder y de hacer la revolución.[2] Asimismo el General Angel Anibal Guevara encargado del gobierno fue depuesto mediante un golpe militar. El General Efrain Ríos Montt asume el mando implementando una nueva dictadura  ofreciendo amnistía a algunos miembros de la URGN, pero esta organización no aceptó las condiciones desatándose contra ellos una intensiva campaña de persecución.

 

El 8 de agosto de 1983 el ejército desplaza del poder al General Ríos Montt y comienza un período de conciliación en Guatemala, que se encuentra en maltrechas condiciones económicas bajo el rechazo de organismos internacionales debido a la gran crisis interna que predominaba en esos momentos en el país y en Centroamérica. Las Fuerzas Armadas decidieron que la acción del poder político sería conveniente para la etapa de transición que próximamente  vendría.

 En 1985, con la victoria del demócrata cristiano Vinicio Cerezo Arévalo en las elecciones presidenciales se restablece un régimen constitucional. En las elecciones de 1991, sale ganador el conservador Jorge Serrano Elías, que restablece las conversaciones con las fuerzas guerrilleras  agrupadas en las URNG, en esta época ocurre un hecho sumamente importante como lo es la entrega del poder entre dos presidentes civiles algo que no ocurría desde el año de 1821, Serrano disolvió el Congreso y duró 28 meses en el poder  dándole paso al abogado de derechos humanos Ramiro de León Carpio quien reinicia las negociaciones con la guerrilla.[3]

 

 

 Proceso Contadora

 

Es precisamente a principios del año de 1983, en el mes de Enero, cuando lideres de los países de Colombia, Panamá, México y Venezuela  decidieron reunirse a través de sus ministros de Relaciones Exteriores en la isla de Contadora - Golfo de Panamá- con el fin de iniciar procesos de paz en Centroamérica. El grupo conformado se llamaría “Grupo Contadora” y su objetivo era ayudar a los países de América Central a encontrar una solución negociada a las tensiones regionales que estaban amenazando la paz, y precisamente por el temor de las consecuencias del estallido de una guerra, situación complicada en los años 80 por el establecimiento del régimen Sandinista en Nicaragua.

 

En sus tres años de vida, Contadora atravesó por períodos problemáticos y en ocasiones se pensó que el proceso había llegado a un punto muerto. En Septiembre de 1984, por ejemplo, los países de América Central aprobaron el acta para la paz y la cooperación en Centroamérica, preparada por el Grupo Contadora después que el gobierno de Nicaragua anunció que estaba preparada para firmarla, pero Costa Rica y El Salvador señalaron que el acta había de ser renegociada. En Septiembre de 1985, una versión  revisada del “Acta” estaba lista, pero en esta ocasión Nicaragua expresó que no firmaría mientras tuviera que hacer frente al peligro de una intervención de Estados Unidos. El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, explicó que “El Acta” no comprometía a Washington a cesar la ayuda de “Los Contra” y que vinculaba la fuerza militar de Nicaragua y a las de sus vecinos, siendo que la principal amenaza para Nicaragua venía de los Estados Unidos, que era mucho más poderoso.

 

         Los esfuerzos realizados por Contadora fueron apoyados y alentados por la Comunidad Europea. En Septiembre de 1984  los Ministros de Asuntos Exteriores de los 10 miembros de las Comunidades Europeas los de España y Portugal, se reunieron con sus homólogos de América Central y del Grupo Contadora  y declararon que Contadora  representaba “La mejor oportunidad para lograr una solución a la crisis”.

 

En Noviembre de 1985, con motivo de la firma  del acuerdo de cooperación entre las comunidades Europeas y Centroamérica los 10 Ministros de asuntos exteriores de los países comunitarios y los de España y Portugal expresaron que las propuestas de Contadora eran la base para la paz en América Central. Fue particularmente relevante para Contadora el respaldo que recibió de otros países latinoamericanos,  porque  fortaleció la naturaleza regional de la iniciativa pues, indiscutiblemente, su acción   sirvió para evitar el agravamiento del problema centroamericano. El Grupo elaboró 21 puntos del documento con objetivos que sirvieron para  llamar la atención respecto de la amenaza que existía contra la seguridad y la convivencia pacífica en la región, lo que requirió de la observancia de los principios de derecho internacional que norma la actuación de los estados confirmados y ratificadas por el llamado mensaje de Caraballeda en Venezuela en el año de 1986.[4]

 

El gobierno de los Estados Unidos en esa oportunidad no se mostró tan receptivo  a los esfuerzos de paz como los gobiernos de Europa Occidental, aunque muchos funcionarios norteamericanos, incluyendo al Presidente Reagan, expresaron su apoyo a Contadora. Según Washington Contadora no había solucionado suficientemente las preocupaciones norteamericanas en materia de seguridad.

 

         La administración Reagan, había estado cada vez menos dispuesta a llegar a un entendimiento con el gobierno Sandinista e incrementó el apoyo a los contra. A raíz de las voluntades expresadas por el grupo Contadora, fue  particularmente relevante el respaldo recibido por otros países latinoamericanos, lo que fortaleció en su momento la naturaleza regional de la iniciativa. Cuatro de ellos: Argentina , Brasil, Perú y Uruguay anunciaron el 29 de Julio de 1985 la creación  de un “Grupo de Apoyo” a Contadora .

 

 

 

Plan Arias:  ¿ Una salida para el Proceso de Paz Centroaméricano?

 

         El doctor Oscar Arias Sánchez , ex- presidente de Costa Rica y premio Novel de la paz de 1987, posee gran prestigio internacional como vocero de los países en vías de desarrollo y como defensor del desarrollo humano para la democracia y la desmilitarización. Aún antes de asumir la presidencia, Oscar Arias realizó un viaje por los países de Centroamérica y los países de América del Sur  invitó a los jefes de Estado a su toma de gobierno, y en esa oportunidad se reunieron nueve presidentes latinoamericanos en San José.

 

En  reunión el Presidente Arias convocó a una alianza continental en defensa de la democracia y la libertad, y del mismo modo afianzó los principios de que todos los centroamericanos pudieran disfrutar de las mismas libertades y garantías de democracia social y de economía, y que cada nación tuviera el derecho de elegir mediante elecciones libres y limpias, el tipo de gobierno más adecuado  para atender mejor las necesidades y los intereses de su pueblo.

 

 En 1987,  el Presidente Arias diseñó un plan de paz para poner fin a la crisis regional ampliamente reconocido como el Plan Arias, el cual contenía una serie de iniciativas para fomentar la paz y que culminó en los acuerdos de Esquipulas II o el procedimiento para establecer la paz firme  y duradera en Centroamérica, firmado por todos los presidentes de  los gobiernos de esta región el 7 de Agosto de 1987,  alentados  también por la visionaria y permanente voluntad de Contadora y el grupo de apoyo en favor de la paz, robustecidos por el apoyo constante de todos los gobernantes y pueblos del mundo de sus principales organizaciones internacionales y de su Santidad Juan Pablo Segundo, inspirados en Esquipulas I.[5]

 

En el acuerdo de Esquipulas II, los presidentes acordaron lo siguiente:

-         Asumir plenamente el reto histórico de forjar un destino de paz,

-         Comprometerse a luchar por la paz y erradicar la guerra,

-         Hacer prevalecer el diálogo sobre la violencia y la razón sobre los rencores,

-         Dedicar a las juventudes de América Central, cuyas legítimas aspiraciones de paz y justicia social, de libertad y reconciliación, han sido frustradas durante muchas generaciones, estos esfuerzos de paz,

-         Colocar al parlamento centroamericano como símbolo de libertad e independencia y de la reconciliación, a que aspiramos en Centroamérica.

Asimismo, se estableció el siguiente procedimiento para establecer la paz firme y duradera en Centroamérica:

-         Reconciliación Nacional

a.      Diálogo

b.     Amnistía

c.     Comisión Nacional de Reconciliación

-         Exhortación al cese de hostilidades

-         Democratización

-         Elecciones libres

-         Cese a la ayuda de las fuerzas irregulares o a los movimientos insurreccionales

-         No uso del territorio para agredir a otros Estados.

-         Negociaciones en materia de seguridad, verificación, control y limitación de armamento

-         Refugiados y desplazados.

-         Cooperación, Democracia y Libertad para  la paz y desarrollo

Verificación y seguimiento internacional.

-         Calendario de Ejecución de compromisos.

 

Cabe destacar que la Comisión Nacional de Reconciliación, cumplió una labor de extraordinaria valía, al sumar los esfuerzos para consumar la paz firme y duradera en Centroamérica, suscrito por los presidentes centroamericanos el 7 de Agosto de 1987. Esta comisión quedó integrada de la manera siguiente:

Por el Poder Ejecutivo,

Por la Conferencia Episcopal de Guatemala,

Por los Partidos Políticos de oposición, legalmente inscritos.[6]

 

 

 

 La cooperación Méxicana con Centroamérica

     

         México y Centroamérica están unidos no sólo por la vecindad geográfica sino por lazos históricos y culturales,  y  por la convicción de que la cooperación internacional puede coadyuvar a los esfuerzos nacionales para alcanzar el desarrollo económico, así como superar las carencias que prevalecen en nuestros países, al mismo tiempo que contribuyen de manera concreta al bienestar de los pueblos. La cooperación internacional permite afianzar la solidaridad entre las naciones.

         En los años ochenta México colaboró en los esfuerzos para solucionar por la vía pacífica y negociada los conflictos armados que afligían a  Centroamérica; apoyó el establecimiento de mecanismos como instrumentos diplomáticos de concertación y cooperación; cuyo objetivo era propiciar la negociación política entre las partes en conflicto y ayudar de manera complementaria a resolver los problemas económicos y sociales a raíz de la inestabilidad regional imperante entonces.

 

La consolidación de la paz, marcó la pauta para el incremento de los recursos de cooperación internacional para el desarrollo hacia la región. Especialmente México, mantuvo una conducta política inmejorable manteniendo el apoyo tanto al gobierno como a la URGN para el inicio de conversaciones sobre el proceso de paz en Guatemala y para las firmas de acuerdos y tratados sucesivos. México fue un país que cooperó de manera determinante en el proceso de paz en Guatemala, aceptó una cantidad considerable de refugiados y ha propiciado de manera justa el regreso a su país.[7]

 

 

       Definiciones y Conceptos

 

Naciones Unidas

 

La Organización de las Naciones Unidas (ONU), de manera oficial comienza a funcionar el 24 de Octubre de 1945, formada por 52 países. Surge al final de la segunda guerra mundial con el objetivo de mantener la paz y la seguridad mundial, promover la cooperación internacional en los campos económico, social, cultural y humanitario e impulsar el respeto de los derechos humanos y de las libertades individuales. La carta fundamental que la rige fue firmada en San Francisco, California el 26 de Junio de 1945, por los representantes de 50 naciones que comparecieron a la conferencia especial.

 

Sistema Interamericano

 

Es la totalidad de las organizaciones, instrumentos legales y normas operables dentro del marco de referencias del continente americano, establecidas para satisfacer los requerimientos políticos, económicos, psicosociales, y militares de los países que integran el sistema. Sus pilares fundamentales son la Carta de la OEA y el TIAR, y en mucha menor medida el Pacto de Bogotá.

 

Unión Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URNG)

 

            Nació el 7 de febrero de 1982, como la unión de cuatro organizaciones político militares: el Ejército Guerrillero de los Pobres, EGP; las Fuerzas Armadas Rebeldes, FAR;  la Organización del pueblo en Armas, ORPA: y el Partido Guatemalteco del Trabajo, PGT. Se propusieron de modo general  desarrollar la Guerra Popular Revolucionaria, y tomar el poder del Estado con el fin de hacer la revolución.

 

 

Comisión de acompañamiento

 

         La Comisión de Acompañamiento del Cumplimiento de los Acuerdos de Paz, es la instancia político- técnica que actúa en cada una de las situaciones planteadas y es utilizada  por la secretaria técnica de la paz.

 

Verificación Internacional

 

Se entiende por Verificación Internacional por la Naciones Unidas, la comprobación en el lugar, de ambas partes involucradas en el proceso, en los compromisos adquiridos en los diferentes acuerdos.

 

 

 

 

 

Población desarraigada

 

         Conjunto de personas que desarraigada por motivos vinculados con el enfrentamiento armado, viven en Guatemala o en el exterior e incluyen en particular los refugiados, los retornados y los desplazados internos, tanto dispersos como agrupados incluyendo las comunidades de la población en resistencia.

 

Reasentimiento

 

         Es el proceso legal de retorno, ubicación e integración de las poblaciones y personas desarraigadas en su lugar de origen u otro de su elección en el territorio guatemalteco, de conformidad con la Constitución Política de la República de Guatemala.

 

 

Cese al Fuego

 

         Consiste en el cese de todas las acciones insurgentes de parte de las unidades URNG, y el cese de todas las acciones de contra-insugencia.

 

Separación de fuerzas

 

         El desplazamiento de las unidades del Ejército de Guatemala, consiste en establecer espacios sin la presencia de ningún tipo de fuerzas de éste último.

 

 

Desmovilización

 

         Implica la finalización de las estructuras militares de la URNG, en los puntos de concentración acordados y la  incorporación de la URGN  a la vida política del país, la cual se realizará con el  acuerdo sobre las bases dispuestas para tal fin, y la cual será verificada por las Naciones Unidas.

 

 

 

 

 

Marco legal

 

            En agosto de 1987, cuando fueron firmados los acuerdos de Esquipulas II, el pueblo de Guatemala concibió la esperanza de la finalización del enfrentamiento armado interno, que comenzó hace más de 33 años y que causó, una gran perdida de vidas humanas.

 

A partir de la firma del Acuerdo de Oslo el 30 de Marzo de 1990, todos los sectores del país, habían sostenido conversaciones con la URNG, y a partir del 24 de Abril de 1991, se iniciaron conversaciones, que se realizaron bajo el marco de una propuesta de reforma constitucional para dar cabida a las negociaciones, una vez establecidos los primeros contactos en el año de 1986, entre el gobierno y la URNG para llegar a entendidos que pusieran fin al conflicto. El Gobierno consciente de los avances logrados en Guatemala en materia de derechos humanos, y para demostrar una vez más su compromiso y voluntad, decide aceptar la verificación inmediata de los acuerdos de derechos humanos. Sin embargo para evitar que esta acción sea utilizada como un nuevo instrumento en la lucha político-internacional de la URNG y para que esta flexibilidad del Gobierno realmente ayude a poner fin en forma definitiva al conflicto armado, éste  propone  que sea firmado el acuerdo sobre derechos humanos, por el Conciliador Monseñor Rodolfo Quezada Toruño y el observador Jean Arnault representante del Secretario General de la ONU, incluyendo la verificación inmediata. Este acuerdo dio orígen  a la Misión de la Naciones Unidas (MINUGUA).

 

Ya desde el año de 1989, los presidentes centroamericanos habían pedido a las Naciones Unidas que participaran en la verificación de dichos acuerdos; esto motivó que el Consejo de Seguridad autorizara el despliegue de un grupo de observadores militares  anexo a la misión de Naciones Unidas. La Asamblea General autorizó la Misión  la participación en el proceso de paz el 19 de Septiembre de 1994 según resolución 48/267. Una vez firmado el Acuerdo de Paz Firme y Duradera, el 29 de Diciembre de 1996, la Asamblea General decidió en su resolución 51/198, de 27 de Marzo de 1997, autorizar la prórroga del mandato de la Minugua, denominada en adelante “Misión de Verificación de las Naciones Unidas en Guatemala”, y ampliar ese mandato de manera que la Misión se encargara de verificar todos los acuerdos de paz.[8]

 

La carta de la Organización de las Naciones Unidas  y las instrucciones administrativas asignan responsabilidades para responder en momentos de crisis, y al llamado de  los gobiernos que solicitan su participación, para el cumplimiento de misiones: el mantenimiento  de la paz y la seguridad internacional. Existen numerosos métodos estipulados en  los procedimientos de la ONU para presentar una amenaza de paz y seguridad internacional para la consideración del Consejo de Seguridad. Los capítulos VI, VII y VIII son las secciones de la Carta que sirven de base legal para que la organización materialice acciones tendientes a preservar la paz y seguridad.

 

Una vez que el Consejo tome la decisión de aprobar una operación de paz, ésta se califica en una de tres categorías de operaciones de paz. En esta oportunidad, tratándose del caso de Guatemala, se califica en  una resolución pacífica de disputas (articulo 36), que es la forma tradicional de mantenimiento de paz. La característica principal es el consentimiento de todos los actores  involucrados. Los beligerantes deben resolver la disputa entre si mismos y la misión de la ONU existe para ayudarlos a lograr el estado final deseado. [9]

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CAPITULO II

 

NACIONES UNIDAS Y OPERACIONES DE MANTENIMIENTO DE PAZ

 

 

Operaciones de mantenimiento de paz

 

Las operaciones de mantenimiento de paz, también conocidas  como OMPs, por economía de lenguaje, no estaban previstas inicialmente entre las acciones para asegurar la paz  y seguridad internacionales; fueron paulatinamente imponiéndose según la realidad las demandaban. El concepto de Acción Internacional Coercitiva, que pretendió la carta de las Naciones Unidas  frente a la ineficacia de su predecesora, la “Sociedad de Naciones Unidas”, quedó superada al inaugurarse la guerra termonuclear. La posibilidad de que las potencias medias dispusieran del arma atómica determinó que las coacciones no nucleares se convirtieran en poco eficaces y las que implicaban su uso, en inconcebibles. Sin embargo, después de  la intervención de Estados Unidos en Corea y del fracaso de la Uniting For Peace Resolution, la  presión de los acontecimientos internacionales motivó la aparición de estas operaciones, como una forma de acción institucionalizada de naturaleza preventiva.

 

Las Naciones Unidas han iniciado e impulsado las Operaciones de Mantenimiento de la Paz como medio para mantener la paz y la seguridad internacionales. Desde 1948, más de 750.000  personas , entre el personal de la policía civil y el personal militar junto con miles de civiles, han prestado servicios en las operaciones de mantenimiento de paz de las Naciones Unidas. Más de 1.450 personas han brindado la vida mientras supervisaban la aplicación de  acuerdos de paz y de cesación al fuego, patrullaban zonas desmilitarizadas, creaban zonas de amortiguación entre fuerzas en conflicto y apaciguaban conflictos locales que amenazaban con convertirse en una guerra de mayor magnitud. La mayoría de los miembros de las operaciones de mantenimiento de paz de las Naciones Unidas han sido soldados, cedidos voluntariamente por los respectivos gobiernos, que integran contingentes nacionales encargados de aplicar la disciplina y el adiestramiento militar a la tarea de restablecer y mantener la paz.

 

Ya al término de la guerra fría, la tensión ha disminuido, y la paz se ha visto amenazada por el resurgimiento de conflictos étnicos y nacionalistas en distintas regiones. Pero en otras  como en Centroamérica, los gobernantes se han dado cuenta de la necesidad de imponer la estabilidad, dado los múltiples problemas sociales y naturales que agobian a la región y que han amenazado la paz permanentemente. Es por ello que se han realizado pasos importantes para lograr la paz; donde la ONU ha cumplido un papel muy importante con su participación interviniendo en las elecciones y procesos de paz de algunos países como el Salvador y Guatemala.

 

En los últimos años las operaciones de mantenimiento de paz de las Naciones Unidas han aumentado rápidamente en número y en complejidad. Mientras que en los primeros 40 años de la Naciones Unidas se establecieron sólo 13 operaciones de mantenimiento de paz, desde 1988 se han iniciado 28 nuevas. El despliegue total de personal civil y militar de las Naciones Unidas alcanzó su punto máximo en 1995 con casi 70.000 miembros procedentes de 77 países. Las actividades tradicionales de mantenimiento de paz han cedido paso a operaciones integradas y complejas que requieren una combinación de medidas políticas, militares y humanitarias. Los agentes de policía, los observadores electorales, los observadores de la situación de derechos humanos y otros civiles se han sumado al personal militar, bajo la bandera de las Naciones Unidas, con el objeto de poner en práctica los arreglos negociados de los conflictos entre partes anteriormente antagonistas, alentando a los que se encontraban en bandos opuestos a construir juntos un futuro de paz

 

A medida que el mundo ha recurrido con frecuencia a las Naciones Unidas para resolver los conflictos, el costo de sus operaciones de mantenimiento de la paz ha aumentado en consecuencia. El costo anual de todas las operaciones en 1995 ascendió a aproximadamente  3.000 millones de dólares; en Guatemala por ejemplo el gobierno necesitará alrededor de 2.700 millones de dólares para financiar los acuerdos de paz, y espera que un 30 por ciento del dinero provenga de la comunidad internacional. Sin embargo, esta inversión en las operaciones de mantenimiento de paz debe considerarse en la debida perspectiva. A comienzos del decenio de 1990, los gastos militares mundiales ascendían a un billón de dólares al año, es decir 2 millones de dólares por minuto. En otras palabras, prepararse para la guerra cuesta en un día lo que cuesta mantener  en un año la paz. El costo real de las operaciones de mantenimiento de la paz debe ser comparado, en última instancia, con el costo de la alternativa: la guerra.

        

Las operaciones de mantenimiento de paz son establecidas por el Consejo de seguridad, el órgano principal de las Naciones Unidas al que corresponde la responsabilidad primordial en relación con el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales. Esas operaciones deben contar con el consentimiento de los gobiernos anfitriones y normalmente de las demás partes interesadas, y no deben, por ningún motivo, favorecer a una parte en detrimento de la otra. El éxito de las operaciones de mantenimiento de la paz también requiere un mandato claro y viable, la cooperación de las partes para ponerlo en practica, y un mandato eficaz en la sede y sobre el terreno u apoyo logístico y financiero adecuado.

 

El Consejo de Seguridad envía personal de mantenimiento de la paz de la Naciones Unidas, ataviado con los característicos cascos y boinas azules para que ayude a aplicar los acuerdos de paz, vigile la cesación del fuego, patrulle las zonas desmilitarizadas, cree zonas de separación entre fuerzas en conflicto y procura que se suspendan los enfrentamientos mientras los negociadores buscan una solución pacífica para las controversias. Sin embargo, en definitiva, el éxito de las operaciones de mantenimiento de la paz depende de la voluntad y la cooperación de las partes en conflicto.[10]

 

En el caso de la participación de la ONU en el proceso de paz en Guatemala, se actúo con imparcialidad y esto generó confianza en las partes involucradas,  la cantidad de fuerzas militares que actuaron de diferentes nacionalidades fueron aproximadamente 146 militares en la gestión de desmovilización de la única guerrilla activa que había en Centroamérica. El emplazamiento de la misión de boinas azules estuvo precedida por una fuerte polémica en el Consejo de Seguridad de la ONU, ante la oposición de China por las estrechas relaciones que mantiene Guatemala con Taiwan. Pero al cabo de intensas negociaciones China retiró su veto y el Consejo de Seguridad autorizó por consenso la misión que llegó a Guatemala.

 

Para ampliar la información de estas operaciones de paz, las cuales han alcanzado una enorme trascendencia  en los actuales momentos y en donde la participación de la ONU, tantos en los países Centroamericanos como en Europa ha sido de vital importancia para lograr la paz y emprender el camino hacia el mejoramiento socioeconómico, principalmente del caso que nos atañe, el de Guatemala; es conveniente hablar sobre el análisis de las operaciones modernas, pues es posible ver que los métodos tradicionales de mantener la paz, quizás no sean adecuados ante los desafíos y tareas que enfrenta una fuerza de mantenimiento de la paz en la actualidad.

 

Un primer tipo de operación  de paz lo constituye, en la actualidad la diplomacia preventiva, a la cual se le esta atribuyendo mucha difusión, dado el interés de adelantarse a los posibles conflictos.

 

 

Un segundo tipo de operación, puede incluir contingentes armados de fuerzas multinacionales en los que puede participar también personal militar desarmado así como personal civil. Su misión es la de impedir la continuación de las hostilidades, restaurar y mantener el orden y vigilar el retorno a la normalidad. Con estos fines podrán establecer zonas de seguridad, supervisar elecciones o favorecer los procesos de pacificación interna, actuando siempre dentro de las más absoluta imparcialidad.

 

 

Un tercer tipo estaría compuesto por aquellas operaciones destinadas a garantizar el cumplimiento de los acuerdos de paz alcanzados entre las partes en conflicto, caso del proceso que se esta viviendo en Guatemala, donde Minugua, ha tenido una destacada actuación y la sigue manteniendo en la actualidad, supervisando los diferentes tratados entre la URNG y el Gobierno, esta modalidad ha sido la de más  rápido auge desde de 1998, a consecuencia del fin de la guerra fría y del renovado papel del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Entre sus cometidos figuran la desmovilización  de tropas, la destrucción de armamento y el adiestramiento y organización de nuevos ejércitos y cuerpos de policías.

 

 

El cuarto tipo, son las operaciones de carácter humanitario, de muy reciente aparición que persiguen la protección del suministro de ayuda humanitaria a poblaciones civiles víctimas de conflictos armados; su desarrollo es una clara muestra de que la comunidad internacional no está dispuesta a permitir los padecimientos y atrocidades originados en conflicto donde no se respetan los más elementales principios del derecho internacional humanitario. [11]

 

 

 

Minugua

 

El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, autorizó la creación de Minugua con el despliegue de un grupo de observadores militares para la verificación de los derechos humanos en cumplimiento de los compromisos del Acuerdo global sobre derechos humanos en Guatemala, y para verificar la desmovilización de los combatientes de la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca, ésta tuvo su inicio antes de la firma de los acuerdos de paz.

 

                En el acuerdo sobre el Cronograma, previo a la firma del acuerdo de paz firme y duradera, se da origen a una nueva Minugua, para verificar el cumplimiento de los acuerdos.

 

                La organización de Minugua es compleja y al parecer es distinta a cualquier otro tipo de misiones de paz. Existen cinco áreas fundamentales:

-         Area de Reasentamiento e Incorporación  (ARI)

-         Area de Fortalecimiento del Poder Civil  (AFPC)

-         Area de Aspectos socioeconómicos (AS-E)

-         Area de Asuntos Indígenas (AAI)

-         Area de Derechos Humanos (ADH)

Asimismo, cuenta con un Jefe de Misión del cual dependen un asesor político, un asesor legal, un asesor militar, un asesor policial, un asistente especial, tiene también un departamento de administración, una oficina de administración publica, un coordinador del terreno, que controla las áreas anteriormente mencionadas, una unidad de seguimiento.

 

     En la verificación de Derechos Humanos, la misión cumplirá las siguientes funciones:

     -Recibir, calificar y dar seguimiento a las denuncias sobre eventuales violaciones de los derechos humanos.

     -Comprobar que los organismos nacionales competentes efectúen las investigaciones que sean necesarias de manera autónoma, eficaz y de acuerdo con la Constitución Política de la República de Guatemala y las normas internacionales sobre derechos humanos.

-         Pronunciarse sobre la existencia o inexistencia de la violación de los

derechos humanos con base a los elementos de juicio que pueda obtener en el ejercicio de sus facultades.

 

            En la verificación de otros compromisos contenidos en el presente acuerdo, la misión determinará su cabal cumplimiento por las partes.

            De acuerdo con el resultado de sus actividades de verificación, la misión hará recomendaciones a las partes, en particular sobre medidas necesarias para promover la plena observancia de los derechos humanos y el fiel cumplimiento del conjunto del presente acuerdo

 

            Se crearán instancias bilaterales de diálogo entre la misión y cada una de las partes para que éstas formulen observaciones sobre las recomendaciones de la misión.

 

            La misión informará regularmente al Secretario General de la Naciones unidas, quien informará a las instancias competentes de este organismo.

            La misión está facultada para:

 

-Asentarse y desplazarse libremente por todo el territorio nacional.

-Entrevistarse libre y privadamente con cualquier persona o grupo de personas para el debido cumplimiento de sus funciones.

-Realizar visitas libremente y sin previo aviso cuando lo estime necesario para el cumplimiento de sus funciones, a las dependencias del Estado así como a los campamentos de la Unidad  Revolucionaria Nacional Guatemalteca.

-Recoger la información que sea pertinente para el cumplimiento de su mandato.

 

            La misión podrá dirigirse a la opinión pública a través de los medios masivos de comunicación para difundir información relacionada con sus funciones y actividades

 

            En la verificación de la observancia de los derechos humanos la misión otorgará particular atención a los derechos a la vida, la integridad y la seguridad de la persona, a la libertad individual, al debido proceso, a la libertad de expresión, a la libertad de movimiento, a la libertad de asociación y a los derechos políticos.

 

             La misión tendrá en cuenta en el desarrollo de sus funciones la situación de los grupos sociales más vulnerables de la sociedad; es decir la población directamente afectada por el enfrentamiento armado (incluyendo los desplazados, refugiados y retornados)

 

            Las actividades de la misión se referirían a hechos y situaciones posteriores a su instalación.

            A los efectos de la ejecución del compromiso general sobre los derechos humanos, las partes entienden por derechos humanos los que se encuentran reconocidos en el ordenamiento jurídico guatemalteco, incluidos los tratados, convenciones y otros instrumentos internacionales sobre la materia de los que Guatemala es parte.

 

             La misión se estableció inicialmente por un año y su mandato podrá ser renovado, lo cual se ha hecho y actualmente se encuentra en pleno proceso de verificación. El gobierno de Guatemala y la misión suscribieron el acuerdo de conformidad con la Convención sobre privilegios e inmunidades de las Naciones Unidas de 1946.[12]

 

            El recurso  humano de la misión fue el siguiente:

-         416 personas

-         113 profesionales internacionales

-         50 observadores policiales

-         17 oficiales de enlace militar

-         103 voluntarios de las Naciones Unidas

-         133 funcionarios nacionales

-         168 mujeres

-         39 nacionalidades

 

 

 

 

 

 

CAPITULO III

 

 

PROCESO DE PAZ

 

 

            En Agosto de 1987, cuando fueron firmados los acuerdos de Esquipulas II, el pueblo de Guatemala concibió la esperanza de la finalización del enfrentamiento armado interno, que había comenzado hacía más de 33 años.

 

            A partir de la firma del Acuerdo de Oslo el 30 de Marzo de 1990, todos lo sectores del país, sin excepción, han sostenido conversaciones con la URNG, y  a partir de Abril de 1991, se iniciaron conversaciones entre el Gobierno y la URNG para llegar a entendidos que pongan fin a ese conflicto.

 

            La joven democracia Guatemalteca ha afrontado con dignidad y diligencia su responsabilidad de procurar la paz por medios políticos y civilizados, luchando por abandonar las posiciones tradicionales de polarización y enfrentamientos. Esto ha quedado plasmado en los acuerdos de Esquipulas, Oslo, El Escorial, Querétaro y México así como se ha hecho evidente en las numerosas reuniones de Ottawa, Quito, Atlixco, Cuernavaca, Querétaro y México, a las que se ha concurrido con ánimo conciliador.

 

Desde Febrero de 1996, el gobierno comienza conversaciones de paz con el grupo guerrillero URNG. El principal obstáculo es el socioeconómico, en especial la reforma agraria. El 28 de Octubre, el secuestro de una familia influyente pone fin a las negociaciones. Sin embargo, con el apoyo de una fracción moderada del Ejército, el 11 de Noviembre el gobierno y la guerrilla llegan a un acuerdo para un cese al fuego permanente. Se prevé la creación de esquemas para la reintegración y entrenamiento de exguerrilleros; un fondo para distribuir tierras y créditos a los campesinos, amnistía general  para los guerrilleros y militares, y reformas electorales y constitucionales. El Gobierno también prometió duplicar los gastos relativos a la educación y la salud en los próximos cuatro años. Se estima que esta guerra dejó cerca de 150.000 mil muertos.[13]

 

 

 

 

Acuerdos celebrados para lograr el fin del conflicto

 

          Los Acuerdos son los siguientes:

            Acuerdo Marco para la reanudación del proceso de negociación entre el Gobierno de Guatemala y la Unidad Revolucionaria Nacional  Guatemalteca, fue suscrito el 10 de Enero 1994.

 

Las delegaciones del Gobierno de Guatemala y de la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca, habiéndose reunido en la ciudad de México del 6 al 19 de Enero de 1994, bajo los auspicios del  Secretario General de las Naciones Unidas y como huéspedes del Gobierno de México, llegaron al siguiente acuerdo sobre el marco para la reanudación del proceso de negociación para alcanzar un acuerdo de paz firme y duradero.

 

            Las partes acordaron solicitar al secretario General de las Naciones Unidas que designara un representante para que asuma la función de Moderador de las negociaciones bilaterales entre el Gobierno y la URNG. Las partes acuerdan que el Moderador pueda proponer todas las iniciativas encaminadas a agilizar la firma de un acuerdo de paz firme y duradero.

 

            Las partes coinciden en que la sociedad Guatemalteca, continúe teniendo un papel esencial en la consecución de la paz y en el proceso de reconciliación.

 

            Sin perjuicio de otros mecanismos y foros, temporales o permanentes encaminados a favorecer la reconciliación nacional, las partes acordaron promover la creación de una Asamblea, abierta a la participación de todos los sectores no gubernamentales de la sociedad guatemalteca, siempre y cuando acrediten su legitimidad, representatividad y legalidad.

 

            Las partes solicitan a los Gobiernos de Colombia, España, Estados Unidos, México, Noruega y Venezuela, el cual  fue llamado, Grupo de Amigos del proceso paz guatemalteco; que apoyen las gestiones del representante del Secretario General de las Naciones Unidas para agilizar el proceso de negociaciones; que le dieran mayor seguridad y firmeza a los compromisos adquiridos por las partes en su calidad de testigos de honor de los acuerdos a los que se lleguen dentro del proceso de negociaciones, cuando las partes lo soliciten.

             La verificación es un elemento fundamental para garantizar que se cumplan y respeten los acuerdos. En consecuencia, las partes reiteran que todos los acuerdos deben ir acompañados de mecanismos de verificación apropiados, nacionales e internacionales. La experiencia y la autoridad de las Naciones Unidas, confieren a la verificación internacional por dicha Organización un alto grado de fiabilidad. Ambas partes convienen en solicitar

a las Naciones Unidas la verificación por este organismo del conjunto de los acuerdos tanto en aspectos sustantivos como operativos.

 

            Acuerdo Global sobre Derechos humanos, fue suscrito el 29 de Marzo de 1994.

 

             Las partes reafirman la decisión expresada en el acuerdo marco, de solicitar al Secretario de las Naciones Unidas  la verificación de los derechos humanos y del cumplimiento de los compromisos del acuerdo. Es aquí donde esta organización comienza a profundizar su labor en cuanto a supervisar que este acuerdo se cumpla, ya que es la base fundamental para iniciar el respeto a las partes involucradas en el conflicto y generar la confianza necesaria para el cumplimiento de los futuros acuerdos.

           

            Acuerdo de Calendario de las Negociaciones para una Paz Firme y Duradera en Guatemala, fue suscrito el 29 de Marzo de1994.

 

            Este acuerdo establece la guía para la continuación de los trabajos, elaborando el calendario correspondiente para el tratamiento de los temas pendientes de la agenda de negociación.

 

            Acuerdo para el Reasentamiento de las Poblaciones Desarraigadas por el Enfrentamiento Armado Interno, se suscribió el 17 de Junio de 1994.

 

            Este acuerdo, tiene como objetivo, garantizar a la población desarraigada el pleno ejercicio de todos sus derechos y libertades fundamentales, en particular de aquellos derechos y libertades que fueron afectados en el conflicto.

 

           

 

Acuerdo sobre el  establecimiento de la Comisión para el Esclarecimiento Histórico de las Violaciones a los Derechos Humanos y los Hechos de Violencia que han causado sufrimiento a la Población Guatemalteca, fue suscrito el 23 de Junio de 1994.

 

            Tiene como finalidad, esclarecer con toda objetividad, equidad e imparcialidad las violaciones a los derechos humanos y los hechos de violencia que han causado sufrimiento a la población guatemalteca, vinculado con el enfrentamiento armado

 

            Acuerdo sobre Identidad y Derechos de los Pueblos Indígenas fue  suscrito el 31 de Marzo de 1995.

 

            La finalidad fundamental de este acuerdo, es que las partes reconozcan y respeten la identidad y los derechos políticos económicos, sociales y culturales de los pueblos maya, garifuna y xinca, dentro de la unidad de la nación y la indivisibilidad del territorio del Estado guatemalteco, como componente de dicha unidad.

 

            Acuerdo  sobre  Aspectos Socioeconómicos y Situación Agraria, fue suscrito el 6 de Mayo de 1996.

 

            El presente acuerdo, propicia que todas las fuerzas sociales y políticas del país enfrenten en forma y solidaria y responsable las tareas inmediatas de la lucha contra la pobreza, la discriminación y los privilegios, construyendo así una Guatemala unida, próspera y justa que permita una vida digna para el conjunto de su población.

 

           

Acuerdo sobre el Fortalecimiento del Poder Civil y Función del Ejército en una Sociedad Democrática, fue suscrito el 19 de Septiembre de 1996.

 

Acuerdo sobre el definitivo Cese al Fuego, fue suscrito el 4 de Diciembre de 1996.

 

Que el cese al fuego definitivo, es el producto de la conclusión de los acuerdos sustantivos del proceso de paz y que está relacionado también con los acuerdos operativos sobre bases para la incorporación de URNG a la vida política del país y el Cronograma para el cumplimiento y verificación de los acuerdos de paz, por lo que la desmovilización escalonada de las fuerzas de la URNG prevista en el presente acuerdo debe darse simultáneamente con el inicio del cumplimiento de los compromisos contenidos en los acuerdos de paz.

 

Acuerdo sobre Reformas Constitucionales y Régimen Electoral, se suscribió el 7 de Diciembre de 1996.

 

El Gobierno de la República de Guatemala, la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URNG) y los partidos políticos se comprometieron a promover las reformas de la Constitución Política de la República que fuesen necesarias para la reconciliación de todos los guatemaltecos, la finalización del enfrentamiento armado interno y la solución pacífica de la problemática nacional por medios políticos; y el irrestricto respeto y aplicación de la ley.

 

Acuerdo sobre Bases para la incorporación de la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca a la Legalidad, se suscribió el 12 de Diciembre de1996.

 

Busca establecer las mejores condiciones para la incorporación de los miembros de la URNG a la vida legal, política, social, económica y cultural del país en un marco de seguridad y dignidad.

 

Acuerdo sobre el Cronograma para la Implementación, Cumplimiento y Verificación de los Acuerdos de Paz, suscrito en Guatemala el 29 de Diciembre de 1996.

 

Es quizás en este acuerdo donde la representación de las Naciones Unidas, va a tener su mayor papel ya que es la materialización de los acuerdos firmados con anterioridad  y va a calendarizar  la verificación de su cumplimiento, en los actuales momentos se encuentra en plena vigencia el proceso, con asesoramiento permanente de Minugua,  con la colaboración de las principales Instituciones del País y de la sociedad Guatemalteca.

 

El cronograma constituye una guía, y está dividido en tres fases: la primera cubrió un período de  90 días  que comenzó el 15 de Enero de 1997; la segunda cubrió el período hasta el final de 1997; y la tercera comprende los años 1998, 1999 y 2000.

 

            Para la ejecución del Cronograma, las partes han ordenado el conjunto de los compromisos contenidos en los acuerdos en cuatro ejes temáticos:

-         Eje de reasentamiento, incorporación de la URNG y reconciliación nacional;

-         Eje de desarrollo humano integral;

-         Eje de desarrollo productivo sostenible; y

-         Eje de modernización del Estado democrático, incluyendo el fortalecimiento de las capacidades de participación y concertación de las distintas expresiones de la sociedad civil.

-          

En los primeros 90 días, uno de los aspectos más resaltantes y donde la ONU tuvo una actuación resaltante fue el acuerdo sobre el definitivo cese al fuego donde se implementaron algunas medidas según el cronograma, allí las partes se comprometieron a mantener el cese de las actividades militares ofensivas por parte de la URNG y cese de actividades contra insurgentes por parte del Ejército de Guatemala.

 

Las Naciones Unidas, establecieron ciertas medidas para esta parte importante del proceso de desarme por parte de la URNG y fueron las siguientes:

 

-         Despliegue de verificación, las Naciones Unidas despliegan su personal y equipo, en los lugares establecidos;

-         Lugares a verificar;

-         Prohibición de actividades de propaganda política;

-         Zona de Seguridad, esta se establecerá alrededor de cada punto de concentración a 6 kilómetros de radio, donde no podrá haber unidades militares del Ejército de Guatemala, Comités Voluntarios de Defensa Civil, ni efectivos de la URNG. A estas zonas sólo podrán acceder las unidades de verificación de Naciones Unidas;

-         Zona de coordinación;

-         Información sobre efectivos y armamento;

-         Inicio de desplazamiento;

-         Limitación del espacio aéreo;

-         Control de armamento;

-         Operatividad;

-         Comisión de apoyo Logístico;

-         Entrega de armas y municiones;

-         Inicio de la verificación;

-         Coordinación y seguimiento.

 

Acuerdo de Paz Firme y Duradera suscrito en Guatemala, el 29 de Diciembre de 1996.

 

Con la firma de este acuerdo se pone fin a más de tres décadas de enfrentamiento armado en Guatemala, y concluye una dolorosa etapa de su historia.

 

Los acuerdos de paz expresan consensos de carácter nacional. Han sido avalados por los diferentes sectores representados en la Asamblea de la Sociedad Civil y fuera de ella. Su cumplimiento progresivo debe satisfacer las legítimas aspiraciones de los guatemaltecos y, a la vez, unir los esfuerzos de todos en aras de esos objetivos comunes.

 

Al  presente Acuerdo de Paz Firme y Duradera quedan integrados todos los acuerdos suscritos con base en el Acuerdo Marco sobre Democratización para la Búsqueda de la Paz por Medios Políticos, suscritos en la ciudad de Querétaro, México, el 25 de Julio de 1991 y a partir del Acuerdo Marco para la Reanudación del Proceso de Negociación entre el Gobierno de Guatemala y la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca, suscrito en la ciudad de México el 10 de Enero de 1994.

 

Al culminar el histórico proceso de negociación para la búsqueda de la paz por medios políticos, el Gobierno de Guatemala y la URNG, dejan constancia de su reconocimiento a los esfuerzos nacionales e internacionales que han coadyuvado a la conclusión del Acuerdo de Paz Firme y Duradera en Guatemala.[14]

 

Protagonistas en el Proceso de paz

 

Por el Gobierno de Guatemala

 

Héctor Rosada Granado

Antonio Arenales Forno

Mario Permuth

Ing. Ruben Amilcar Burgos Solís

Carlos Enrique Pineda Carranza, Gral. de Brigada

Julio Arnoldo Balconi Turcios, Gral. de Brigada

José Horacio Soto Salán

Manuel Salazar Tetzaguic

Ernesto Viteri Echeverria

Gustavo Porras Castejón

Otto Perez Molina, Gral. de Brigada

Raquel Zelaya Rosales

Morris Eugenio de León Gil, Cnel. de Infantería

Richard Aitkenhead Castillo

 

Por las Naciones Unidas

 

Gilberto Bueno Schlittler-Silva, Director de la Unidad de Guatemala

Marrack Goulding, Secretario General Adjunto

Jean Arnault, Moderador

 

Por la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca

Comandante Rolan Moran, recién fallecido

Comandante, Pablo Monsanto

Comandante, Gaspar Ilóm

Carlos Gonzáles

Jorge Rosal

 

Comisión Político Diplomática

Luis Felipe Becker Guzmán

Francisco Villagran  Muñoz

Miguel Angel Sandoval

Mario Vinicio Castañeda Paz, Asesor

Luz Méndez Gutiérrez[15]

 

Relación de Minugua con el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo en el Proceso de Paz.

 

El equipo de las Naciones Unidas en Guatemala  inició la formulación de un marco de apoyo a los acuerdos de paz. Ello constituye un claro ejemplo de la interacción de esta Organización con el Gobierno y los donantes en el contexto de la consolidación de la paz después de un conflicto. Minugua mantiene una estrecha relación con el FMI , el Banco Mundial y el BID.

 

En 1991, Guatemala trató de establecer un programa comprensivo de estabilización y ajuste económico estructural, cubrió sus atrasos con el Banco Mundial, y 1993, llegó a un acuerdo con el Club de París para reprogramar el pago atrasado de 540 millones de dólares de la deuda externa. Hacia 1994, Guatemala había logrado reducir de nuevo la inflación a un 10 por ciento. En 1995, Guatemala tenía una deuda externa que totalizaba 2,95 billones, o sea, el 23 por ciento del producto  interno bruto. En 1995, el Banco Interamericano de Desarrollo tenía el 21 por ciento de la cartera de la deuda externa de Guatemala, mientras que el Banco Mundial tenía el 7 por ciento. Es de suponer que durante el proceso de reconstrucción, la deuda externa crezca significativamente debido a los extensos préstamos que el país recibirá, tanto del Banco Mundial como del Banco Interamericano de Desarrollo.

 

Firmado el Acuerdo Global de Paz, el 29 de Diciembre de 1996, la comunidad financiera internacional celebró en Bruselas, una reunión del Grupo Consultivo para Guatemala, auspiciada por el Banco Interamericano de Desarrollo en coordinación con  Minugua en Enero de 1997, y prometió a Guatemala, 1,9 billones en préstamos y donaciones, para la implementación del proceso de paz.

 

Las estrategias de los dos Bancos para Guatemala, durante la implementación inicial de los acuerdos de paz ( 1996 – 1998), son muy similares para el periodo inmediatamente después de la formalización de los acuerdos de paz, el BID y el Banco Mundial están dando prioridad a los programas para la reducción de la pobreza, y el desarrollo de recursos humanos. El factor de motivación para estos objetivos es la creencia que la paz duradera no es posible sin la reducción de la tremenda desigualdad económica y social de Guatemala. Por consiguiente, los Bancos intentan dirigir los préstamos para la reducción de la pobreza y el desarrollo, hacia las regiones noroccidente y central del país, donde reside la mayor concentración de la gente pobre y de la población indígena.

 

Los Bancos tienen un enfoque de cuatro puntos para el proceso de desarrollo:

-         Inclusión de la gente pobre, los indígenas y la población rural en el proceso de desarrollo;

-         Expansión y mejoramiento de los servicios sociales;

-         Modernización de las Instituciones y del Estado;

-         Desarrollo de los sectores productivos y medio ambiente[16]

 

Implicaciones del proceso de paz en el Sistema Interamericano

 

            Algunas de las implicaciones de este proceso de paz en el Sistema Interamericano, se pueden señalar las siguientes:

 

            Como es sabido unos de los fundamentos expresamente tipificados en la Carta de la ONU y  de la OEA,  es afianzar y alcanzar la paz en los países que integran el Sistema Interamericano, y tal es el caso de Guatemala donde se pudo lograr después de 36 años de guerra, gracias a la voluntad política del Gobierno, a la actuación activa de la sociedad; y a la participación imparcial de la ONU, a través de Minugua, se logró pacificar al país para dar paso hacia un rumbo mejor para la sociedad, este hecho indiscutiblemente es un paso importante para consolidar los preceptos establecidos en el sistema Interamericano; y en consecuencia genera fortaleza y sirve de ejemplo para que otros gobiernos con similares situaciones lo tomen como punto de referencia, ya que la comunidad internacional cataloga este acontecimiento como muy exitoso. En esta oportunidad fue el Gobierno de Guatemala que solicitó la colaboración de la ONU, por considerar que era el organismo competente para lograr los objetivos planteados. Es curioso pensar que la OEA no intervino directamente en este proceso de paz, tan importante para los pueblos centroamericanos; habría que replantearse nuevamente la funcionabilidad de la OEA, cual es su grado de confiabilidad que inclusive le proporciona  a dicha organización los países integrantes, es posible preguntarse ¿Es que acaso no tenemos bien definida la Identidad?

 

            Otras de las consideraciones a tomar en cuenta, es que este proceso de paz  sirvió para poner fin a un conflicto de ideologías que existió durante la guerra fría. Lo que ahora se busca es profundizar la democracia, pero corrigiendo uno de los males que la acechan, como es la pobreza,  principal desestabilizador de los países de Centroamérica, principalmente Guatemala que viene saliendo de una intensa guerra  procurando  su desarrollo socioeconómico.

 

            Se culmina con una era de violencia que generó miles de muertes y atraso al país,  los actores principales del proceso se dieron cuenta que había que madurar, era mucho más destructivo alcanzar el poder por medio de las armas e implantar un sistema comunista, lo que hubiese contrarrestado los principios del Sistema Interamericano. Se puede hablar de una seudodemocracia en Guatemala, es por ello que se necesita implantar una nueva institucionalidad política del país y buscar la reconciliación general y enrumbar al país hacia un proceso democrático.

 

            Asimismo,  la culminación del proceso ha generado una ola de seguridad a los países vecinos lo que va a incidir en la mejoría de sus relaciones, políticas y económicas; fomentando de esta manera la cooperación y la concordancia.

 

    

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CAPITULO IV

 

 

SITUACION ACTUAL

 

 

            La ONU continua en el proceso

 

            En lo que constituye un modelo ejemplar de consolidación de la paz después de un conflicto, las Naciones Unidas, por conducto de MINUGUA, ha  proseguido su labor de verificación de la aplicación de los acuerdos generales de paz concertados entre el Gobierno de Guatemala y la URNG en diciembre de 1996, así como ejerciendo sus funciones de buenos oficios y asesoramiento. A partir del 31 de Octubre de 1997, Minugua, señaló los progresos alcanzados en la aplicación de los acuerdos y recomendó que se hicieran algunas modificaciones de menor importancia en la estructura y dotación del personal de esa organización, para que funcione con mayor eficacia; también recomendó que su mandato se prorrogará hasta el 31 de diciembre de 1999, a fin de permitir una planificación sustantiva y administrativa apropiada dentro del presupuesto ordinario para el bienio 1998-1999, sin embargo la Asamblea General, autorizó la prórroga solamente hasta diciembre de 1998.

 

            Transcurrido un año después de la firma de los acuerdos, se ha notado numerosas tendencias positivas hacia un mayor pluralismo y libertad política, a un marcado aumento de la participación de las poblaciones indígenas y los grupos de mujeres en todos los aspectos de la vida nacional. La integración pacífica de los excombatientes de la URNG y la transformación de la Unión en un partido político, siendo estas otras manifestaciones positivas del cambio. La Minugua, había observado una determinación, de las fuerzas vivas, cada vez mayor en reformar las instituciones judiciales y de seguridad pública; se estaba reorientando la acción estatal hacia la inversión social y el desarrollo rural; creando nuevas instituciones encargadas de resolver las controversias relacionadas con las tierras. Otro aspecto importante había sido la disminución gradual del protagonismo del Ejército, a excepción de la utilización del personal militar para mantener la seguridad pública dadas las limitaciones de las fuerzas policiales para hacer frente a los altos niveles de delincuencia; ello ponía de relieve la importancia de seguir trabajando intensamente para fortalecer la policía nacional civil. Sin embargo, a pesar de los esfuerzos realizados, se observó que el cumplimiento de una serie de compromisos importantes tendría que reprogramarse para la tercera fase del cronograma (1998 – 2000),  entre ellos, los cruciales compromisos relativos a la reforma tributaria necesaria para financiar los programas de desarrollo social y fortalecer las instituciones.

 

            Se puede notar que la simpatía popular al proceso de paz seguía siendo obstaculizada por la situación de la seguridad pública y la persistencia de diversas dificultades económicas y sociales. Si bien no existían soluciones inmediatas para estos problemas, urgía la necesidad de que se reafirmarán los compromisos en las esferas en que la deuda social era más apremiante y de que se propiciará una mayor participación de los sectores de la sociedad en apoyo del programa de paz.

 

            El 26 de Abril de 1998, fue brutalmente asesinado en la ciudad de Guatemala el Reverendísimo Juan José Gerardi, Obispo Auxiliar de la Diócesis de Guatemala y coordinador de la Oficina de Derechos Humanos de la Arquidiócesis. Su muerte acaeció sólo dos días después de la presentación pública del informe titulado “Proyecto de Recuperación de la Memoria Histórica’. La Minugua ha venido vigilando las actividades de las instituciones encargadas de investigar el asesinato desde el momento en que fue cometido.

 

            Se ha podido destacar que una de las principales agresiones contra el goce de los derechos humanos en Guatemala provenía de la violencia delictiva y que, pese a los esfuerzos realizados por el Estado, subsistían graves carencias en la administración de justicia y la Policía Nacional Civil, a los fines de investigar procesar y castigar a los delincuentes.

 

            La Minugua continua el proceso de verificación del cumplimiento de todos los acuerdos, ya que este es un punto clave para consolidar la agenda de paz en Guatemala, así como la voluntad puesta de manifiesto por las partes involucradas en el proceso de paz, como lo son el Gobierno y la URNG.[17]

 

           

A dos años de la firma del Acuerdo de Paz Firme y Duradera

 

            Expresó Jean Arnault, moderador en el proceso de paz y actualmente encargado máximo de la Misión de Verificación de las Naciones Unidas (Minugua), en 1999 “ Guatemala debe desarrollar una doble agenda: la que representa las elecciones generales y consulta popular, y la que implica el seguimiento de los acuerdos de paz”. Manifestó que las elecciones, pues son una ocasión para consolidar el pluralismo, con la participación, por primera vez de la URNG como fuerza política y no como fuerza militar.[18]

 

            Para la Misión, existieron temas que opacaron el segundo año de la paz, entre los temas en los cuales hay mucho por hacer está la reforma del Estado, a pesar de que hubo aumento en la cobertura en educación, salud y vivienda, las necesidades son tan grandes que los esfuerzos no se notaron. Además sigue la preocupación por el tema fiscal, pues no se aprobaron modificaciones en este campo; preocupa la solidez financiera del Estado para 1999.

 

            Para la Minugua, uno de los puntos negros para 1998 fue el caso Gerardi; no sólo por el asesinato del Obispo, sino por la falta de resultados de las pesquisas. Este fue uno de los reveses, se espera que 1999 se esclarezca, pues sería un gran aporte al proceso de paz.

 

            Sin embargo, ha sido muy positivo la erradicación del enfrentamiento armado, por completo, y la incorporación de la URNG son pasos importantes que permiten un pluralismo político, existen algunas personas que piensan que el verdadero día de la paz fue ese momento y no el hecho de la firma de los documentos.

 

            Se espera ahora que todas las escuelas o pensamientos políticos puedan convivir y competir en las elecciones del próximo año.

 

            El tema de los indígenas que durante muchos años fue marginado, ahora es reconocido y es parte vital en la legitimidad de las acciones públicas. La participación de la sociedad civil organizada experimentó avances, sobre todo en las comisiones creadas por los acuerdos de paz

.

            En este mismo orden de ideas, el presidente Alvaro Arzú, aprovechó el segundo aniversario de la firma del Acuerdo Final de Paz Firme y Duradera, para pedir perdón en nombre del Estado por los crímenes de guerra que sufrió

la población civil durante el enfrentamiento interno.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CONCLUSIONES

 

 

 

La participación de la Organización de las Naciones Unidas en primera instancia en su papel de moderador, fue de vital importancia para que el gobierno de Guatemala  abriera camino a las instancias internacionales, motivado  al éxito que había tenido la URNG en el exterior dada sus múltiples actividades diplomáticas efectivas que realizaron, desde el punto de vista político ésta organización alcanzó sus objetivos. Es aquí donde la ONU sirve de enlace, de portavoz a un conflicto donde todas las partes estaban interesadas en lograr la paz, principalmente la sociedad guatemalteca.

 

El proceso de paz no sólo fue un instrumento utilizado para culminar el cese al fuego, ya que desde la década de los 80, se había minizado el real enfrentamiento armado, en razón de que militarmente la URGN estaba prácticamente derrotada, sino que dicho proceso sirvió de plataforma para impulsar la reconstrucción de la nación mediante la firma de una serie de acuerdos que de cumplirse, realmente Guatemala se encaminaría hacía un futuro mejor.

 

La erradicación de graves problemas que afectan a Guatemala; tales como la pobreza, la falta de reformas estructurales, el impulso a la economía, la inseguridad jurídica, la descentralización, la falta de recursos para materializar el cumplimiento de los acuerdos, son retos que debe enfrentar la nación en los próximos años.

 

La participación de la Organización de las Naciones Unidas  no como moderador, sino como ente verificador del cumplimiento de los acuerdos, mediante el cronograma diseñado para tal fin es de suma importancia ya que actúa como una organización de asesoramiento en diferentes campos de manera imparcial y que todavía permanece aproximadamente hasta el año 2000. Además sirve de enlace con otros organismos internacionales que facilitan la cooperación a las instituciones del país.

 

Indiscutiblemente la firma de la paz firme y duradera el 29 de Diciembre de 1996, ha sido catalogada por muchos estudiosos como un ejemplo ante el mundo de culminar con éxito los deseos de un pueblo de vivir en paz y en democrácia. Se demostró que si es posible lograr el consenso como pilar básico para las discusiones dentro del marco del juego libre de las ideas, a pesar que existen algunos sectores que  obstaculizan el proceso pero que no significa la voluntad de las mayorías.

 

Se debe resaltar como un hecho positivo las repercusiones que ha tenido el proceso de paz para el Sistema Interamericano, el hecho de que se cumple con una de las máximas de la Carta de la OEA, como lo es la de afianzar la paz y la seguridad en el continente, se contribuye a dar vigencia  y a oxigenar al Sistema, como un ejemplo para los países hermanos latinoamericanos que la mejor manera de solucionar los problemas es mediante el diálogo y la negociación dentro de los lineamientos  jurídicos. Asimismo, el fin del enfrentamiento armado generará mayor confianza y seguridad a los países vecinos lo que permitirá apuntalarse hacia un marco de armonía en las relaciones internacionales. Es de hacer notar que dentro del Sistema Interamericano el proceso dio importancia a las operaciones de mantenimiento de paz, que cada día cobran vigencia como instrumento mediador para lograr la paz en el mundo, utilizando cada vez mecanismos que se adapten a las circunstancias del momento.

 

El proceso de paz abre el abanico  a la participación política de aquellas organizaciones políticas que estaban al margen de la confrontación del pluralismo ideológico, permitiendo que este año de 1999 participe la URNG como partido político en las elecciones, se camina hacia la recuperación del país como meta dentro del proceso, se busca la unidad y la consolidación del mismo.

 

Los esfuerzos que tendrá que hacer Guatemala como país para poder materializar los acuerdos de paz, en recabar aproximadamente unos tres mil millones de dólares para poder satisfacer las necesidades de impulsar la reconstrucción del país, es un aspecto a considerar que es de vital interés.

 

 

 

 

 

 

 

 

APENDICES

 

 

 

Discurso del Secretario General de la Organización de las Naciones Unidas, Dr. Boutros Boutros Ghali, en la ocasión de la firma del Acuerdo de la Paz, en la ciudad de Guatemala el 29 de Diciembre de 1996.

 

            Es un honor estar con ustedes hoy para la firma del acuerdo de la paz firme y duradera en Guatemala. Este es un acto valeroso y formal que finaliza un conflicto horrible y fratricida que ha traído dolor y sufrimiento a tantas personas durante muchos años. Hoy es un día de una inmensa importancia y felicidad. Hoy ustedes se embarcan en una nueva y esperanzadora era en los asuntos de su país.

 

            Hace cinco años, el 16 de enero de 1992, en mi primera apariencia pública después de tomar el cargo de Secretario General de las Naciones Unidas, viajé a la Ciudad de México para la firma del Acuerdo de Chapultepec, que trajo la paz a El Salvador.

 

            Hoy, cuando me preparo para dejar el cargo, me satisface dar testimonio de la firma de este acuerdo que constituye un hito para Guatemala y todos los países centroamericanos, hay paz a lo largo de la región que democráticamente eligieron a  los gobiernos.

 

            La firma de hoy también cierra el circulo abierto desde hace casi una década, en agosto de 1987, cuando el presidente de los cincos condados centroamericanos, encontrándose en Guatemala, firmaron el tratado de Esquipulas II acuerdo por el que ellos emprendieron comenzar procesos de democratización y el diálogo nacional en sus países y provocar el cese al fuego y promover elecciones libres y justas.

 

            Estoy orgulloso de haber tenido la oportunidad de servir durante semejante período importante en la historia de la región, y ayudar a conseguir apoyo internacional por sus esfuerzos esmerados hacia  la paz. El proceso y los resultados fueron notables logros, que hay que mantenerlos como un ejemplo inspirador de los esfuerzos por hacer la paz a lo largo del mundo.

 

            Para el acuerdo de esta paz nosotros debemos pagarle tributo por encima de todo al Gobierno de Guatemala y a la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URNG). El hecho de que la paz se está firmando hoy es principalmente debido al testamento de convicciones de ambas partes de dejar atrás la confrontación y en cambio volver sus energías a las persecuciones más productivas de paz, desarrollo y conciliación.

 

                       También es digno de gran alabanza la contribución significativa e innovadora hecha por  la sociedad civil de Guatemala, especialmente esos sectores  que estaban representados dentro de la Asamblea de la Sociedad Civil y todos esos individuos y organizaciones que trabajaron para promover la visión de Guatemala contenida en los acuerdos.

 

            Para el acuerdo de esta paz nosotros también debemos pagar tributo a la comunidad internacional. Muchos de los países aquí hoy han proporcionado una diplomacia enérgica, contribuciones financieras y otros apoyos inestimables. Primero entre aquellos que deben ser reconocidos, son el “Grupo de Amigos del Proceso de la Paz de Guatemala”  que lo conforman seis países: Colombia, México, Noruega, España, Estados Unidos y Venezuela.

 

            Las Naciones Unidas se han unido estrechamente al proceso de la paz desde 1990, cuando mi predecesor,  el Dr. Javier Pérez de Cuellar, le fue pedido que la organización proporcionara un observador a la paz en las conciliaciones nacionales entre las comisiones del Gobierno y la URNG.

 

            En enero de 1994, se reunieron en la ciudad de México las delegaciones del Gobierno de Guatemala y la URNG, para la firma del Acuerdo Marco para la reanudación del proceso de negociación entre las partes, bajo los auspicios de las Naciones Unidas con el fin de moderar todas las negociaciones y verificar todos los acuerdos subsiguientes. Desde entonces, a través del moderador de las negociaciones, la Misión de las Naciones Unidas para la comprobación de Derechos Humanos y de complacencias con los compromisos del acuerdo comprensivo en los Derechos Humanos en Guatemala (Minugua) y agencias de la Naciones Unidas y programas, la organización ha continuado proporcionando apoyo a la conciliación y a la sociedad guatemalteca en función de la paz.

 

            Me gustaría aprovechar la oportunidad para pagar tributo de todos aquellos involucrados, particularmente a Jean Arnault moderador, a Leonardo Franco Jefe de Minugua y también a David Stefhen actual cabeza de la misión.

 

            Como en otras experiencias de procesos de paz y de conflictos, nos hemos ido a las negociaciones entre las partes y dirigirnos a las causas principales como son las injusticia social, los abusos humanos, la militarización de la seguridad pública y la discriminación contra la población indígena. Los guatemaltecos adoptaron un acercamiento integrado entre las Fuerzas Armadas, las Instituciones políticas, tomando en consideración los principales problemas sociales, económicos, del medio ambiente y la seguridad personal.

 

            Así, la firma de la empresa que se inicia hoy y el acuerdo de paz duradera simplemente no trae en efecto varios acuerdos aislados en problemas separados, comprende todos los acuerdos anteriores juntos en un compromiso compresivos para el futuro de todos los guatemaltecos. Crea una agenda nacional para la paz.

 

            Los horarios para la aplicación de todos estos acuerdos estan comprendidos en el cronograma acordado.

 

            Junto con el acuerdo de la paz final, la extensión también de los otros acuerdos significan  los principios básicos del proceso de paz de Guatemala, la cesación del conflicto armado no es el fin, sino la condición previa para seguir la conciliación nacional  a través de los aspectos: políticos, sociales étnicos, culturales y lingüísticos de Guatemala por muchos años.

 

            El enemigo que rodea a los acuerdos de paz debe unirse a todos los sectores de la sociedad, esto es esencial en Guatemala. Mucho cuidado en mantener el apoyo formal de los sectores representado en la Asamblea de la Sociedad Civil y de muchos otros fuera de la asamblea. Este apoyo amplio debe mantenerse.

 

            Se necesitará el apoyo sostenido de los “ Amigos del Proceso de la Paz de Guatemala”, de otros gobiernos interesados y de la comunidad internacional en general, esta no debe rechazar su atención, sobre todo en estos momentos críticos de la aplicación.

            Las confrontaciones de Centroamérica han dejado cientos de miles de muertos, desterrados y muchos sobrevivientes traumatizados por su experiencia. Estas víctimas no deben ser olvidadas. Los conflictos causan graves daños a los países, tanto en el costo económico como en el  medio ambiente. Ahora hay que mirar hacia delante y construir un futuro mejor.

 

El acuerdo de la Paz Firme y Duradera firmado por nosotros es testimonio de la erradicación de la guerra en Guatemala. Fortaleciéndose los pilares de un estado democrático. Nosotros estamos conscientes que la consolidación de la paz es un camino costoso y largo. Se van enfrentar desafíos en el período de transición. En este tiempo de esperanzas y amenazas, comprometen el apoyo de las Naciones Unidas.

 

             

Discurso del Presidente de la República Alvaro Arzú Irigoyen, en ocasión del llamado al Movimiento del Perdón, pronunciado el 8 de Diciembre de 1998.

 

           

Compatriotas:

 

            Nuestro país ha recuperado la esperanza.

 

            Luego de un largo período de enfrentamientos entre nosotros, que rasgaron las entrañas mismas de nuestra patria y dejaron tanto dolor en la familia guatemalteca, estamos a punto de terminar este siglo en el camino correcto de la reconciliación y del desarrollo.

            Llega el nuevo siglo y con él se inicia un nuevo milenio de esperanza para construir y no para destruir, con la visión de una Guatemala distinta que debemos edificar entre todos: la Guatemala en paz; la Guatemala de la solidaridad, de la participación y del desarrollo; la Guatemala de nuestro futuro común; la Guatemala generosa y próspera de todos y para todos.

 

            Con la firma de los Acuerdos de Paz logramos dar un salto para el futuro de todas y todos nosotros.

 

            Plenamente conscientes de nuestro pasado reciente, de nuestros desencuentros, de nuestras discrepancias y diferencias, abrazamos la ruta del diálogo y la negociación para encontrar un camino común de reconciliación entre nosotros.

 

            En los Acuerdos de Paz, asumimos compromisos para el futuro de nuestra convivencia y desarrollo integral.

 

            Igualmente asumimos compromisos para poder dejar atrás esa etapa tan dolorosa de nuestro pasado reciente que nos enfrentó en una lucha fratricida que ha dejado tanto dolor, tantas lágrimas, tanto sufrimiento y tantas pérdidas para la familia guatemalteca.

 

            Nuestro país está por fin en una ruta de transformaciones que van cimentando nuestro camino de paz, desarrollo y democracia. Todo el pueblo de Guatemala ha estado involucrándose cada vez más en este esfuerzo conjunto de cambio nacional.

 

            Guatemaltecas y guatemaltecos de distintas edades y de diversos orígenes; chapinas  y chapines con distintas culturas, experiencias, empleos, educación y medios económicos; desde diversos sectores se han ido organizando para mejorar y progresar.

 

            Las Reformas Constitucionales que fueron aprobadas recientemente por siete de los ocho partidos representados en el Congreso, son una muestra profunda de ese esfuerzo de diálogo y concertación al que ha concurrido la abrumadora mayoría de los partidos políticos.

 

            Ellos, a partir de sus propias posiciones, han buscado las modificaciones a la Carta Magna que nos brinden ese nuevo marco jurídico y político a los guatemaltecos, en nuestro proceso de paz.

 

            En estos días el Huracán Mitch puso a prueba el temple de este pueblo.

Nuestra capacidad de trabajar juntos y de ayudarnos quedo nuevamente demostrada ante la tragedia reciente.

 

            La generosidad, el valor e incluso el heroísmo fueron nuevamente evidenciados entre nosotros al borrarse las fronteras de nuestras discrepancias políticas para atender el dolor, la necesidad y las urgencias de nuestros hermanos damnificados.

 

            Como dijéramos repetidas veces, Guatemala fue lastimada, pero nunca estuvo postrada y por ello su recuperación ha sido motivo de asombro para propios y extraños.

 

            Pero las heridas del enfrentamiento armado interno aún no han terminado de cicatrizar. El dolor persiste. Nos hicimos mucho daño unos a otros.

 

Y sobre el telón de fondo del conflicto armado interno se crearon siniestros y detestables esquemas de corrupción que corrompieron a nuestra sociedad en muchos órdenes.

 

            También tenemos que reconocer que aún hoy y ahora, a pesar de iniciado el nuevo capítulo de la paz , persisten signos de desunión entre nosotros. Aún existen algunas muestras de odio y de rencor.

 

            Aún se ven algunas actitudes de rechazo a nuestras rutas de reconciliación que comprometen la firmeza y sostenibilidad de la paz que la mayoría buscamos.

 

            Persisten también las intrigas y maquinaciones de aquellos que vivieron y lucraron del conflicto, y que tratan de impedir que el proceso de paz avance.

 

            Y también persisten algunos, afortunadamente pocos, que se empeñan en hurgar en nuestras heridas y lastimaduras, para hacerlas sangrar nuevamente.

El 29 de diciembre de 1996, en aquella noche inolvidable en que se firmaron los Acuerdos para una Paz Firme y Duradera, tuvimos el privilegio de hablar a la Nación y a todos los pueblos del mundo que seguían con emoción esa ceremonia, que ponía un término formal al enfrentamiento armado interno y que habría un nuevo capítulo en nuestra historia: el capítulo de la reconciliación y de la reconstrucción de nuestro país.

 

            Entonces nos referimos a un momento de perdón. Fue un momento compartido de perdón nacional y personal.

 

            Un momento en donde se entrelazaban el pasado, el presente y el futuro, en donde todas las mujeres y los hombres del país, asumíamos el compromiso de la paz, conscientes de que representaba una ruta larga y un proceso amplio y múltiple de construcción de todos.

 

            Y que no bastaba la firma de los acuerdos para hacerlo realidad.

 

            De igual forma nuestra reconciliación es un trabajo constante de re-encontrarnos, de re-conocernos, de re-descubrirnos, de tolerarnos, de apreciarnos, de avalorarnos unos a otros, y aprender a trabajar juntos en nuestras diferencias.

 

            Nuestra reconciliación es trabajar cada vez más unidos, por un futuro común y por el mejoramiento de nuestra convivencia pacífica y productiva.

 

            Reconciliarnos es asumirnos como somos, con nuestras limitaciones, nuestras insuficiencias, nuestros atrasos y nuestros defectos. Pero también reconciliarnos es reconocer nuestro potencial, descubrir el vigor y la promesa que se encierra en nuestra propia diversidad y mestizaje.

 

            Reconciliarnos significa nutrirnos de nuestra experiencia nacional, por dolorosa que ésta haya sido, y asumir con entusiasmo lo que podemos ser, con actitudes positivas y comportamientos constructivos; dándonos cuenta a cada paso de que son más las cosas que nos unen, que las que nos separan.

 

            Reconciliarnos, en fin, significa también asumir nuestro pasado reciente, con toda la dimensión de su tragedia y su crueldad, para perdonarnos de verdad, y poder superar los agravios, dejarlos  atrás, y salir adelante.

 

            Esto supone que también necesita renovarse aquel momento de perdón que vivimos aquel 29 de diciembre, hace casi dos años.

 

            Quisiera recordar las palabras de su Santidad el Papa Juan Pablo II que citara en aquella oportunidad: “ No podrá emprenderse nunca un proceso de paz sino madura en los hombres una actitud de perdón sincero. Sin este perdón, las heridas continuaran sangrando, alimentando en las generaciones futuras un hastío sin fin que es fuente de venganza y causa de nuevas ruinas El perdón ofrecido y aceptado es premisa indispensable para caminar hacia una paz auténtica y estable.”

 

            Necesitamos renovar en nuestros corazones y en nuestras acciones el compromiso nacional de reconciliación, y asumir de nuevo un abrazo nacional de perdón.

 

            Los guatemaltecos nos demostramos a nosotros mismos que si se podía emprender el camino del diálogo y la negociación para superar nuestras facturas internas y nuestras diferencias que, al final, no eran tan grandes e insalvables como parecían.

 

            Firmamos los Acuerdos de Paz Firme y Duradera.

 

            Nos hemos empeñados en cumplir los compromisos adquiridos, iniciando amplios procesos de transformación nacional para superar exclusiones, fortalecer nuestra participación democrática y profundizar nuestro desarrollo equitativo.

 

            Pero quizás nos falta insistir en el perdón. En el perdón de verdad. En el perdón actuante que redima y dignifique.

 

            Es un desafío difícil porque supone muchas cosas duras de interiorizar, así como cosas que hay que en nuestras actitudes y en nuestros comportamientos.

Requiere el valor de reconocer errores, aceptarlos y aceptar el compromiso de enmendarlos.

 

El reto del perdón es también un reto de humildad y de tolerancia. Un reto de unidad y de fe en nuestro futuro y en nuestros semejantes, para dejar atrás los odios, los rencores, los egoísmos y los personalismos.

 

            Seamos nosotros los creadores de la Guatemala nueva, la Guatemala que pudo haber sido, la Guatemala que debió ser y que no fue, por nuestras diferencias internas, por nuestra intolerancia, por nuestros errores y desaciertos, y por conflictos internacionales que se trasplantaron a nuestras tierras.

Nadie puede obligarnos a sumarnos a este gran movimiento nacional de perdón sino nosotros mismos. Sólo nuestra conciencia y nuestra convicción de que el hacerlo es formar parte de una nación diferente, como la que hemos soñado y que hoy estamos ayudando a construir.

 

            Por ello, con toda sencillez, convoco a un gran movimiento nacional de perdón que nos permita superar ese pasado terrible al que nadie quiere regresar.

 

            El perdonarnos unos a otros de verdad es el primer paso que tenemos que dar.

A nombre del Estado, yo estoy dispuesto a pedir perdón por los excesos que hayan podido ocurrir durante el enfrentamiento armado, y en particular los daños ocasionados a toda población.

 

            Invito a todos los sectores del país para que, unidos como hermanos, concurramos a una jornada nacional de perdón este 29 de diciembre, cuando celebremos el segundo aniversario de la firma de la paz.

 

            Es la ocasión para que cada uno reflexionemos sobre nuestros errores, sobre el grado en que hemos cumplido nuestros deberes con el país y con nuestro pueblo sobre lo que hemos hecho y dejado de hacer.

 

            ¡ Que las páginas tristes y dolorosas que hemos vivido no se repitan jamás! ¡ Démonos la mano en paz! Renovemos el espíritu que inciáramos el 29 de diciembre de 1996.

 

            Participemos en él, pero no en apariencia, sino por convencimiento profundo, con el firme propósito de alcanzar de verdad la unidad nacional y la transformación real de nuestra querida Guatemala.

 

 

            Muchas gracias.

 

           

 

           

 

 

 

 

 

 

 

BIBLIOGRAFIA

 

 

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1 Ver “Guatemala”, Microsof t(R) Encarta 98 Enciclopedia © Corporación de Microsoft.

[2] Ver Página Internet http://www.urng.com/historia.html

[3] Conferencia del Excelentísimo Embajador de la República de Guatemala,  febrero 1999

[4] Ver Cuaderno de Trabajo del Colegio de Altos Estudios Estratégicos,  Unidos por el Salvador,  Septiembre de 1997. Ver Página Internet http;//info.irela.es/abstracts/ds01s.html

[5] Ver Página Internet http://www.arias.or.cr/fundador/bio.htm

[6] Ver Página Internet http://www.sieca.org.gt/publico/Reuniones_Presidentes/ii/acuerdo.htm

   Ver  El  Proceso de Paz y Democratización de Centro América. Documentación y Cronología 1991-1992, tomo 1

[7] Ver Página Internet http://www.ine.gob.mx/ucci/coop_inter/centroam.htm

[8] Ver Informe del Secretario General , Asamblea General de las Naciones Unidas, 31 de Agosto de 1998.

[9] Ver Military Review, January – February 1998. La ONU. y  las Operaciones de Paz .Cnel  Peter Leentjes, Ejército de Canadá, Teniente Coronel John Otte, Ejército de EEUU. y  Ariel  Morvan.

[10] Ver Operaciones de Mantenimiento de la Paz de las Naciones Unidas, preparado por el Departamento de Información Pública de las Naciones Unidas, Junio de1998. Pagina Internet hhtpp://www.un.org/spanisch/peace/pecefct.htm

[11] Ver Operaciones de Paz. Nuevos compromisos para la Seguridad Colectiva. Excmo. Sr. Julián García Vargas

[12] Ver Minugua. Office of Public Information. Email minugua@guate.net.

Ver Internet, http://www.un.og/Depts/minugua/esppaz.htm

[13]  Ver Guia Mundial. Almanaque Anual 1998. Editorial 5 Cultural S.A.

[14]  Ver Acuerdos de Paz, firmados por la República de Guatemala y la URNG, Universidad Rafael Landivar. Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales 2da Edición 1997.

     Ver  Acuerdos de Paz, Fonapaz  -  Coprede – Comunidad Económica Europea, 1ra Edición Marzo 1997

[15]  Ver Pagina Internet http://www. lapaz.com.gt/protagon.htm

[16]  Ver El Proceso de Paz en Guatemala y el Papel del Banco Interamericano de Desarrollo, por John Ruthrauff. Centro para la Educación Democrática.

[17]  Ver Naciones Unidas. Asamblea General Quincuagésimo Tercer Período de Sesiones. Tema 44 del Programa Provisional. La Situación en Centroamérica: Procedimiento para establecer la Paz Firme y Duradera, y progesos para la configuración de una región de paz, libertad, democrácia y desarrollo, 31 de agosto de 1998.

[18]  Tomado del Periodico Siglo Veintiuno de Guatemala, del día 30 de Diciembre de 1998. Declaraciones de Jean Arnault, moderador en el proceso de paz y actualmente encargado máximo de la Misión de Verificación de Naciones Unidas para Guatemala (Minugua)