COLEGIO
INTERAMERICANO DE DEFENSA
Fuerte
Lesley J. McNair
Washington D.C.
TRABAJO DE
INVESTIGACION ACADEMICA
SOBERANIA DE LOS ESTADOS EN
EL SISTEMA INTERAMERICANO ANTE EL
PROCESO DE GLOBALIZACION.
POR
Trabajo de investigación presentado al
Colegio Interamericano de Defensa
Como requisito para la obtención del Diploma aprobatorio del Curso Superior de Defensa Continental
Certifico
que he revisado este Trabajo de
Investigación
y lo he encontrado ajustado
a la Normativa
y Metodología del Colegio
Interamericano
de Defensa.
Capitán de Navío Pablo Peña Caimares
República
Dominicana
Asesor
Coordinador
Autoriza al Colegio Interamericano de Defensa la publicación de este
trabajo como artículo de Lectura
Seleccionada o en La Revista del
Colegio, con la condición de que se incluyan en dicha publicación, la totalidad
de notas bibliográficas consideradas en el trabajo de investigación.
NOTA ACLARATORIA
Las opiniones emitidas en el presente trabajo son
de la exclusiva responsabilidad del autor y no representan la posición del
Colegio Interamericano de Defensa, ni del país que el mencionado oficial
representa.
AGRADECIMIENTOS
Al finalizar el presente trabajo, quiero hacer un merecido
reconocimiento:
A Dios, por iluminar mis pensamientos y permitirme culminar con éxito
esta meta. Jesús, yo confío en ti.
A mi familia, mi esposa Morella, mis hijos, Marcos José y Marcos
Alejandro, por cederme parte de su tiempo, su apoyo moral y su afecto.
A mis padres, quienes desde el cielo me iluminan.
A mis hermanos y amigos, por apoyarme desde Venezuela, con sus
orientaciones, bibliografía, por su solidaridad y constancia.
A las autoridades Directivas de Colegio Interamericano de Defensa.
Al cuerpo de Asesores, especialmente al Capitán de Navío de la República
Dominicana Pablo Antonio Peña Caimares, por su asesoría, oportuna y valiosa.
A mis Compañeros de la clase XL, por su amistad y por haberme permitido
compartir su elevado nivel profesional.
SOBERANIA
DE LOS ESTADOS EN EL SISTEMA INTERAMERICANO ANTE EL PROCESO DE GLOBALIZACIÓN.
RESUMEN
La presente monografía, se orientó para
efectuar una investigación bibliográfica de los conceptos doctrinarios de la
soberanía y la globalización y su
interacción con los países que integran el Sistema Interamericano. Para el
desarrollo de la investigación fue necesario hacer acopio de información
pertinente en materia histórica y actual de soberanía y globalización, ello
conllevo a la revisión documental de una gran cantidad de conceptos
doctrinarios y de gran movimiento actual, relacionados con el tema. Por
momentos el trabajo de la monografía tuvo aspectos de investigación descriptiva
de campo, ello ameritó una revisión de pensamiento global en algunas
instituciones y empresas relacionadas con la materia. Contactos con el
pensamiento de los sindicatos de trabajo en América Latina, con entes
gubernamentales y no gubernamentales, y con el pensamiento militar. De los
resultados obtenidos se elaboró el trabajo que se consignará, con los conceptos
allí plasmados, producto también de sugerencias y asesorías, pero de los cuales
asumo toda la responsabilidad. Confirmo mi apreciación que soberanía no
significa aislamiento, sino por el contrario, significa fortalecer al Estado
para lograr, una mayor participación a nivel internacional utilizando las
ventajas competitivas de cada quien, logrando la compatibilidad soberanía –
globalización con mucha inteligencia.
INTRODUCCION
La soberanía contribuyó a la formación de un
nuevo esquema de Estado Moderno, manejado con las características de poder
ilimitado, poder jurídico, autónomo y poder originario. De igual forma, se le
asignaron tres manifestaciones de aplicación, externo, interno y territorial.
Los acontecimientos que se vienen derivando en
el ámbito mundial, han mostrado muchas nociones de soberanía, que han sufrido
transformaciones en su interpretación. El concepto tradicional de soberanía ha
sido tomado como bandera con una fuerte concepción nacionalista, por grupos
radicales y ha sido interpretado con limitaciones, por quienes siguen el nuevo
orden internacional ante la globalización de las naciones. Ello ha originado
una corriente contraria a la globalización con arraigos en el concepto de
soberanía y una corriente pro globalización que pregonan la desaparición del
concepto soberano y un mundo sin fronteras.
El mundo moderno y la demolición pacífica del
muro de Berlín y el colapso del Imperio Soviético, convirtieron el término
globalización en omnipresente en toda manifestación pública. Puesto en escena
el proceso globalizador avanzó hacia el campo político, le dio poder negociador
a los empresarios ante los Estados y lo convirtió en un factor amenazador del
concepto Estado-Nación, soberanía. Lo cual dio origen a un sin número de
libros, tesis, monografías, seminarios, foros, acuerdos, que difundidos a
través de los nuevos procesos tecnológicos, de telecomunicaciones, e
informáticos, mantienen la conceptualización, las discusiones y los esquemas
soberanía – globalización como tema de actualidad.
El presente trabajo de investigación
bibliográfica, se efectuó con una visión imparcial, sin prejuicio alguno, de
manera equilibrada y paciente, con un trato doctrinario de los conceptos,
intentando conseguir el punto de equilibrio y encuentro entre ambos.
El trabajo quedó estructurado en cuatro
capítulos, donde el primero de ellos se denomina “El Asunto”, en el cual se
plantea el objeto de estudio, la justificación, la importancia y los objetivos
de la investigación.
En el capítulo II, denominado “La Soberanía”,
se describen los aspectos históricos, la concepción doctrinaria del
Estado-Nación y la soberanía, lo contemplado en Las Naciones Unidas y la
Organización de Estados Americanos como parte del Sistema Interamericano, sobre
la soberanía y el derecho comparado de las constituciones de algunos países
integrantes del sistema.
El capítulo III, se refiere a “ La
Globalización”, en el cual se citan aspectos históricos, los conceptos básicos
y lo que establece sobre integración
económica y derecho internacional, el derecho comparado de algunos países del
Sistema Interamericano.
El capítulo IV, comprende lo relativo a “ La
Soberanía de los Estados en el Sistema Interamericano ante el Proceso de
Globalización”, en el cual se presentan las generalidades, algunos aspectos de
la Organización Mundial del Comercio como ente rector de la globalización y el
Sistema Interamericano, donde se presenta una visión de la soberanía ante el
proceso globalizador.
Finalmente se presentan las conclusiones, a
las cuales se llegó como producto del estudio previo, el análisis, la
interpretación de las fuentes documentales, la opinión de los asesores y
expertos.
Planteamiento
y Formulación
Los procesos de regionalización
y globalización desatados por las innovaciones tecnológicas en la producción y
la informática entre otras, inicia una
era de replanteamiento del ordenamiento mundial en todos sus aspectos. Las diferentes decisiones de los Estados
Nacionales Soberanos, comenzaron a
verse mediadas por los procesos de globalización económica, política y cultural. La soberanía tradicional se cuestionó por un
proceso dual: de un lado, por el ciudadano, las organizaciones de la sociedad civil y los partidos políticos
que reclaman un sentido horizontal de la política; de otra parte, por las
interconexiones globales que hacen de las políticas nacionales una parte del
circuito del proceso de producción de las decisiones nacionales.
En los días que corren, la globalización es de tanta
intensidad, que lo que ocurre
económicamente en algún lugar del planeta repercute de modo casi automático en
las economías de prácticamente cualquier país.
El despliegue de las interconexiones globales no se circunscribe, sin embargo, al ámbito económico.
Existe un perceptible proceso de internacionalización de las decisiones
políticas, ambientales, culturales y militares. En las relaciones entre Estados cada día es
más frecuente establecer condicionamientos que plantean la exigencia de que los
gobiernos sean democráticos, cuiden el
medio ambiente y respeten los derechos humanos, para que se puedan establecer intercambios de diferentes tipos
entre ellos.
Es por ello, que en el presente trabajo se incluye el
estudio de las definiciones de soberanía y globalización para lograr comprender
cómo pueden interaccionar en el Sistema Interamericano.
El trabajo a realizar incluye los
aspectos teóricos de los objetivos preestablecidos y presenta un enfoque de
estudios bibliográficos, de cómo el
proceso de globalización puede afectar la soberanía de los Estados en el
Sistema Interamericano.
El tema de la monografía “Soberanía de los Estados en el Sistema
Interamericano ante el proceso de globalización”, propuesto por la División Política del Colegio Interamericano de
Defensa, trae al escenario un tema
actual, buscando la discusión de un
nuevo concepto de soberanía, el cual
tiene sus orígenes en el Tratado de Westfalia,
celebrado en 1648, una vez
finalizada la Guerra de los treinta años y en los conceptos doctrinarios de
Rousseau y la euforia que en los últimos años vive el mundo con la globalización, fenómeno que es tan antiguo como las
ambiciones humanas; la globalización
del mundo mediterráneo por Roma, la de
Europa por Carlo Magno, el intento de
la ex- Unión Soviética staliniana de globalizar el socialismo y ahora el de los
Estados Unidos como personero del capitalismo.
En este trabajo de
investigación bibliográfica, se
consideran otros elementos importantes que nos permiten visualizar para el
Sistema Interamericano, que la
soberanía no quiere decir aislamiento,
sino, al contrario, significa fortalecer al Estado para lograr,
en el ámbito internacional, una mayor
participación y competitividad por lo cual se podría rechazar el sofisma de
quienes creen que soberanía es incompatible con la globalización.
La nueva globalización, un tanto tolerante del fenómeno político ha
simplificado la vieja dificultad del comercio internacional sin poder bélico
que la apoyara. Como el concepto
político de nación, ha demostrado para
algunos, la imposibilidad de
convivencia política en un solo Estado (la disolución de la Unión
Soviética), la tentación es intentar
una nueva globalización netamente económica,
la cual por sus contradicciones puede hacer aguas por múltiples
agujeros. En términos generales, su primera paradoja es que si el espíritu de
competencia lleva a la nación a no poder competir en igualdad de
condiciones, empezarán a crearse
artificios proteccionistas que le impedirán encajar en el concepto de
globalidad total y si por otra parte la nación ya tiene protecciones que hacen
competitivos algunos de sus bienes y se les exige que los elimine, estará eliminando también su posibilidad de
competir lo cual es la esencia de la globalización. El hueco más importante es resolver la distribución equitativa de
las riquezas, proteger a los desfavorecidos, crear un ambiente de oportunidades para
todos y desarrollar un sistema de educación moderno y eficienite, podemos ver que estos problemas afectarán la
velocidad y la intensidad con la cual se acometerá la modernización económica
de un país para ingresar con éxito a la globalización y no faltarán las
reacciones adversas que interpongan a la soberanía para intentar armonizar los
intereses, mantener y ejercer con
dignidad el derecho de autodeterminación de los pueblos. Al profundizar las premisas anteriores
estaremos cumpliendo los objetivos trazados en el estudio monográfico
que se intenta elaborar.
Analizar cómo interfiere el
proceso de globalización con el concepto de soberanía de los Estados
pertenecientes al Sistema Interamericano.
·
Estudiar
los principios doctrinarios de la soberanía.
·
Analizar
el proceso mundial de globalización.
·
Determinar la modernización de los Estados que
pertenecen al Sistema Interamericano ante los procesos económicos actuales del
hemisferio.
El Estado
moderno como concepto y como ordenamiento político institucional comienza a
desarrollarse en Europa a partir del siglo XIII. Lo característico del mismo es la búsqueda de la centralización
del poder en una instancia que abarque las relaciones políticas fundamentales. Entre los siglos XVI y XVIII la noción de Estado
se asentó, pasa por el tratado de
Westfalia, después de la Guerra de los
treinta años (1618-1648), en una concepción mercantilista de la economía que
buscaba aumentar el poder de los Estados a expensas de los demás Estados
rivales. No en balde esta doctrina
económica resultó paralela al surgimiento y auge del absolutismo.
A finales del siglo XVIII,
tanto el mercantilismo como el absolutismo hicieron crisis. La convergencia de la economía de mercado en
lo económico y del estado de derecho en lo político, generó las bases de un nuevo orden. El llamado orden liberal,
el cual buscaba trazar límites precisos al Estado, poniendo barreras al ejercicio de su
poder. No obstante, lejos de iniciarse en ese momento el declive
del Estado, el mismo va adquirir un
segundo aire con la aparición del fenómeno nacionalista. De acuerdo a éste, la lealtad fundamental del ciudadano va dirigida al
Estado-Nación.
El período comprendido entre finales del siglo XVIII y
comienzos del siglo XIX, es conocido como
“La Era de las Revoluciones”. Durante
este espacio de tiempo se produce la Revolución Americana, la Revolución Francesa y la Guerra de
Independencia Hispanoamericana, todas
las cuales se asientan sobre la idea del Estado-Nación como concepto superior. La tesis de la Soberanía Popular, originaria
de Rousseau, provee las bases
para la consolidación del nuevo concepto de Estado. Ello originó que los Estados nacieran ante la exigencia de
constituir un poder central único, con
el derecho exclusivo de coerción legítima sobre una población y un territorio
determinado. La soberanía
significó, que los Estados contaban
dentro de su territorio con una independencia,
que se pensó absoluta, en cuanto
al derecho de decidir el destino de una nación frente a cualquier otra voluntad
externa. Pero las soberanías pudieron
formarse con ese halo de absoluto,
porque establecieron un criterio de reciprocidad en las relaciones
internacionales con otros Estados: el
Estado-Nación gozaba de soberanía plena sobre el destino de su sociedad, porque reconocía el mismo derecho de soberanía a otros Estados dentro de sus
respectivas naciones. En la práctica, fue una noción de soberanía siempre
amenazada, pues en las relaciones
internacionales, los países hegemónicos
afirmaron sus pretensiones por la vía de la fuerza y no a través del
reconocimiento de la soberanía del otro.
La soberanía de hoy es tomada como un rasgo de poder
preminente sobre la sociedad y su cuestionamiento de fondo comenzó después de
la Segunda Guerra Mundial. En el campo
jurídico, por ejemplo, se incluyeron a las organizaciones y a los
individuos y ya no sólo a los Estados,
como sujetos de Derecho Internacional.
Las diferentes Declaraciones sobre Derechos del Hombre que garantizaron
derechos humanos de manera universal a los individuos, por encima de las contravenciones que
pudieran existir en los Estados Nacionales,
controvertían uno de los principios de poder el Estado: tener el monopolio jurídico sobre los
ciudadanos, al existir ahora normas a
las cuales podía y puede apelar la sociedad.
Pero no será sino con los procesos de regionalización y
globalización, desatados por las
innovaciones tecnológicas en la producción y la informática entre otras, que se inicia una era de replanteamiento del
ordenamiento mundial en todos sus aspectos.
Las diferentes decisiones de los Estados soberanos comenzaron a verse
mediadas por los procesos de globalización económica, política, militar y
sicosocial. La soberanía tradicional se
cuestionó por un proceso dual: de un
lado, por el ciudadano, las organizaciones de la sociedad civil y
los partidos políticos que reclamaron un sentido horizontal de la
política; de otra parte, por las interconexiones globales que se
hacen de las políticas nacionales en el proceso de producción de las decisiones
económicas, políticas, militares y sicosociales.
En la actualidad los países que componen el Sistema
Interamericano buscan redimensionar sus conceptos de soberanía; unos basados en el pueblo y otros en la
nación, para integrarse al proceso de
globalización con ventajas en el escenario mundial. Para ello utilizan organizaciones de integración mundial y regional, tales como, la Organización de Desarrollo y Economía de
las Naciones Unidas, el MERCOSUR, la Organización Mundial del Comercio, la Comunidad Andina, el Sistema Económico Latinoamericano, la Unión Europea, el NAFTA, entre otros.
Esta investigación va a
constituir un aporte fundamental para el Colegio Interamericano de Defensa en
relación con un tema de actualidad, el
cual es citado en las Agendas de las Conferencias Presidenciales, de las Naciones Unidas, de la Organización
de los Estados Americanos y demás organismos del contexto mundial.
Hoy existe una frase en boca
de los líderes políticos, gerentes de
empresas, trabajadores y científicos
“Un fantasma recorre el mundo: la
globalización”, tal como hace más de un
siglo Marx provocó al mundo con sus célebres palabras “Un fantasma recorre
Europa: el comunismo”. Lamentablemente
pero comprensiblemente, no existe ni
una definición clara ni una teoría de la globalización. Se trata entonces de nuevas tendencias
evolutivas o sólo de una palabra de moda?.
El presente trabajo intentará aportar una contribución al
esclarecimiento de esta y otras interrogantes.
Durante la mayor parte del
siglo XX, el Estado ocupó una posición
predominante. En dicho siglo se
evidenciaron las mayores expresiones de Estadolatría con la aparición del fascismo
y el comunismo, pero a la vez durante
los cuarenta años que duró la Guerra Fría,
el mundo giró en torno a un sistema de relaciones interestatales que
tuvo como epicentro a dos grandes Estados.
Si bien la gran corporación fue fortaleciéndose a todo lo largo del
siglo XX, no fue sino hasta la década
final de éste, que la misma estuvo en capacidad de acorralar a los Estados.
Nunca antes como en la
década final del siglo XX el Estado se había visto tan vulnerado. El nuevo Derecho Internacional apuntando
hacia concepciones tales como el derecho de injerencia, las tutelas supranacionales, los derechos humanitarios y las soberanías
limitadas, todos los cuales coinciden
en el desconocimiento de la primacía estatal dentro del orden
internacional. De su lado los
etnicismos y nacionalismos desatados a partir de la caída del Muro de
Berlín, socavando las bases de
sustentación del poder estatal. Sin
embargo, ha sido la globalización la
que mayor presión ha ejercido sobre los Estados, sacudiéndolos hasta sus entrañas. Ello a través de una doble vertiente. Por una parte, a través
del salto tecnológico asociado al fenómeno de la globalización, con la abolición de la distancia y el
tiempo. Por la otra, a través de la ideología misma de la
globalización: el libre mercado. Las
pesadas burocracias estatales más cercanas al siglo XIX que al siglo XXI no
pudieron dar respuesta al salto tecnológico,
al tiempo que la ideología del mercado las vapuleó por doquier. El mundo corporativo y financiero, por el contrario, supo sacar pleno provecho del doble fenómeno ideológico y
tecnológico para consolidar su base de poder.
De allí que, Estado y
Corporación avanzan por dos rutas diferentes.
Los Estados son cada vez más pero significan cada vez menos. Las Corporaciones, por el contrario, son
cada vez menos pero significan cada vez más.
En la actualidad los Estados miembros de la ONU son aproximadamente
ciento ochenta y cinco, lo que se puede
interpretar, que la creación de nuevos
Estados alcanzó un promedio de tres por año desde el fin de la Segunda Guerra
Mundial. Esta proliferación podría ser
causante del debilitamiento del mismo Estado,
cuando para abril del dos mil la publicación World Press Review, hacía referencia a las treinta y cinco
entidades económicas más grandes del mundo y en los primeros lugares junto a
naciones como Estados Unidos,
Japón, Alemania, Francia,
Inglaterra, se encontraban
corporaciones como General Electric,
Microsoft, Cisco System, Exxon Mobile, entre otras. La inmensa
mayoría de los estados del planeta se encontraban fuera de esa lista, evidenciando niveles de poder irrelevantes.
Es por ello, que sería necesario que la ideología que
acompaña a la globalización cediese espacio al sentido común. Con ello se evitarían hechos como el de la Organización Mundial
del Comercio, donde Estados pretendían brindarle el derecho unilateral a
algunas corporaciones para demandar a
Estados por cualquier política pública que afectara sus intereses. De allí que destruir al Estado significa
volver a la condición del “hombre como lobo del hombre” y por ello, el Estado no quiere dejarse dictar las
condiciones por el gran capital y busca su redimensionamiento.
En conclusión, el presente estudio nos permitirá
profundizar en los temas ya expuestos con anterioridad y en los factores que
inciden en él.
CAPITULO II
LA
SOBERANIA
ASPECTOS
HISTORICOS
La población mundial para el año 1500, ascendía a 500 millones de personas, de las cuales el 55% habitaba en Asia, el 20% en África, el 15%
en Europa y el 10% en América. 1. Las tres cuartas partes de la superficie
terrestre comprendía espacios vacíos y territorios poblados por cazadores
nómadas y agricultores primitivos. En
ese mismo año el mar mediterráneo era el teatro de mayor disputa de la
época; el de los Pueblos Cristianos con
el Imperio Otomano. Estaba entonces en
juego el control territorial y la hegemonía religiosa en Asia menor, los Balcanes y en el Norte de África.
Cuando los Pueblos Cristianos de Europa iniciaron su expansión
de ultramar, la situación de las
principales civilizaciones del resto del mundo era sumariamente la siguiente:
China: Por su
dimensión territorial, población y
actividad económica era la mayor potencia de la época. La dinastía Ming, se instaló desde la expulsión de los Mongoles en 1368 en la
capital del imperio Nanking hasta su traslado a Beijing en 1641.
India: En el siglo
XVI, comenzaba la penetración del
Islam, se instalaron el Imperio Moghul
en el norte, la confederación de
príncipes Marathas en el centro y al sur los príncipes Independientes.
Sudeste de Asia: En la
misma época, Birmania, la Península Indochina, Malasia,
el Archipiélago Malayo y las Filipinas estaban bajo el control de los
principados independientes, ninguno
tenía poder para defenderse de la penetración China y más tarde de las
potencias Europeas.